Internacional

Huh Kyung-young, un místico “levitador” que reivindica un cociente intelectual de 430

El fantasioso y bufonesco personaje surcoreano, que afirma ser capaz de hacer milagros, se presenta a su tercera candidatura presidencial

Huh Kyung-young, fundador del Partido Revolucionario Nacional surcoreano, en una imagen de archivo
Huh Kyung-young, fundador del Partido Revolucionario Nacional surcoreano, en una imagen de archivo

Con sus reivindicaciones de poderes sobrenaturales y un cociente intelectual de 430 -cabe señalar que el de Albert Einstein era de alrededor de 160-, una piel extraordinariamente blanca enmarcada en un peinado impecable que disimula sus 75 años, Huh Kyung-young es un extravagante candidato a convertirse en el futuro presidente de Corea del Sur.

El aspirante número 6 a las presidenciales del 9 de marzo, está decidido a sacudir el actual gabinete presidencial y la Asamblea Nacional, aunque no lo consiga. El fundador del Partido Revolucionario Nacional, decidido a ganar, ofrece un programa innovador centrado en lo que a su juicio es la corrupción política generalizada en el país: “No es que no tengamos mucho dinero en este país”, asegura, “es que tenemos muchos ladrones”.

El fantasioso y bufonesco personaje se presenta a su tercera candidatura presidencial y aseguró que, si resulta elegido, nombrará a los cuatro grandes contrincantes como vicepresidentes honorarios de su gobierno, basándose en lo que llamó un “sistema multi gubernamental”. Pero, ¿qué sucederá en caso de que se nieguen a participar en su mundo de fantasía, por no hablar de los 300 legisladores de la Asamblea Nacional? Tiene un plan que implica dinero.

“Emitiré una ley marcial económica para declarar el cierre de las instituciones políticas del país, y luego enviaré a todos los legisladores a un correccional mental”, aseguró. “Durante el vacío político, mantendré la economía en marcha y a los ciudadanos contentos distribuyendo a cada uno de ellos un subsidio de emergencia de 100 millones de wones (80.000 euros) más 1,5 millones de wones adicionales al mes” anunció al Korea Times en una entrevista.

Su debut político tuvo lugar en 1987, cuando se presentó a la decimotercera elección presidencial, pero su verdadero ascenso a la fama se produjo entre 2007 y 2009. Aunque perdió las elecciones presidenciales en 2007, acaparó gran atención por su estrafalaria campaña. Además de su escandalosa reivindicación de estar comprometido condicionalmente con la ex presidenta Park Geun Hye (que en ese momento dirigía el partido conservador de la oposición), también autoproclamó entre sus talentos que levita, se comunica con seres extraterrestres y cura enfermedades con la mirada.

“Puedo cambiar 23 cromosomas y 40.000 ADN del cuerpo humano. Si a alguien se le diagnostica un cáncer de útero, puedo tratarlo en 0,1 segundos con solo mirarle a los ojos”, ha clamado en ocasiones el llamado “Hombre milagro”. También se le conoce por sus promesas “disparatadas”, como ofrecer 300 millones de wones (220.000 euros) a todas las parejas de recién casados o 100 millones de wones en fondos de ayuda para el COVID-19 a todos los adultos.

Entre 2008 y 2018, se le vetó la posibilidad de presentarse a las legislativas -además de imponerle una pena de un año y medio de prisión- por haber sido declarado culpable de la difusión de información falsa sobre Park Geun Hye (y otros personajes públicos). A pesar de ello, siguió siendo una figura política intrigante para los coreanos.

Esta “intriga”, sin embargo, se convirtió en repulsión cuando, en 2021, el programa “Preguntas sin respuesta” del canal SBS desveló su más oscuro secreto: liderar una secta de explotación financiera y sexual dirigida desde su casa llamada “Palacio del Cielo (Haneulgung)”. El culto se refería a él como el “Hombre Dios”.

Según un ex seguidor, esta secta, ahora en auge, no era para nada religiosa en sus inicios. Ya en 2016, el candidato comenzó compartiendo interacciones a la hora del té (o “conferencias”, como las llamaban sus seguidores) con sus adeptos en su casa. Aunque el candidato hablaba de su supuesta visión sobrenatural en estas charlas, no cobraba nada. De hecho, comentó el ex-seguidor, los fieles que lo visitaban hacían donaciones de buena gana para mantener las reuniones de los grupos pequeños.

Sin embargo, cuando vio un rápido aumento de la demanda de sus miembros, el fundador buscó un espacio más grande para celebrar sus reuniones: El Palacio del Cielo y empezó a referirse a sí mismo como el “Hombre Dios”. El número de sus seguidores se disparó, las conferencias se hicieron exponencialmente más frecuentes y, en última instancia, el candidato buscó activamente formas de sacar provecho de toda la operación. Algunos de sus seguidores llegaron a pagar hasta 90.000 euros.

El Joongang informó de que, sólo en 2021,cuadruplicó su riqueza, al pasar de 7.200 millones de KRW (unos 7 millones de euros) a 26.400 millones de KRW (unos 22 millones de euros) con el Palacio del Cielo, según una encuesta de la Comisión Electoral Nacional (encargada de supervisar los “asuntos administrativos relativos a los partidos políticos y los fondos”).

Las elecciones de este año serán las octavas desde la instauración de la democracia. Según la Constitución surcoreana, el presidente está limitado a un único mandato de cinco años, lo que impide que el actual mandatario Moon Jae-in se presente a un segundo periodo. Los principales contendientes son Lee Jae-myung, del Partido Democrático, y Yoon Suk-yeol, del Partido del Poder Popular.

Junto a Huh también se presentan Ahn Cheol-soo, del Partido Popular, de la oposición menor, Sim Sang-jeung, del Partido de la Justicia, progresista y menor y Kim Dong-yeon, de la Nueva Oleada.