Binali Yildrim: «Asad no tiene ni voz, ni voto, ni palabra en el futuro de Siria»

El primer ministro turco se queda «sin trabajo» el 24 de junio, día en el que Turquía celebrará elecciones presidenciales y legislativas.

El primer ministro turco se queda «sin trabajo» el 24 de junio, día en el que Turquía celebrará elecciones presidenciales y legislativas.

El primer ministro turco, Binali Yildirim, se queda «sin trabajo» el 24 de junio, día en el que Turquía celebrará elecciones presidenciales y legislativas. Con esta votación se pondrá fin al sistema actual. El próximo presidente turco será tanto el jefe del Gobierno como el del Estado y todo apunta a que el todopoderoso Recep Tayyip Erdogan se hará con la suculenta nueva presidencia. Yildirim, de visita en España, defiende el adelanto de las presidenciales al 24 de junio, que en un primer momento estaban convocadas para noviembre de 2019. Con tan sólo tres meses para organizarse y presentar candidatos, en pleno estado de emergencia, con una purga en toda la Administración turca y con entre 100 y 300 periodistas detenidos dependiendo de las ONG, muchos organismos internacionales, entre ellos el Consejo de Europa, ya han advertido de que no serán elecciones «realmente democráticas». Todo lo contrario a lo que opina el «premier» turco, quien mantuvo ayer un encuentro con los principales medios españoles, entre los que se encontraba LA RAZÓN. «En Turquía se dan todas las condiciones democráticas. En los últimos treinta años se han celebrado más de cien votaciones y con un 80% de participación. Este tipo de acusaciones no tienen fundamento. En Turquía tenemos cultura democrática, es un país desarrollado. Sólo dicen esto los que quieren atacar a Turquía». En cuanto a los periodistas arrestados, Yildirim insistió en que «también hay que distinguir entre periodistas, opositores y terroristas. La crítica al Gobierno es una cosa y el apoyo al terrorismo y a su logística es otra bien distinta. Pero Turquía es un Estado de Derecho». A este respecto, el primer ministro puso como ejemplo España y cómo ha resuelto la cuestión de Cataluña: «Se trata de la integridad territorial de España y el orden constitucional español. Eso es un hecho justo». En suma, para el jefe del Gobierno turco, «este tipo de valoraciones son prejuicios. Si queréis ver la verdad, estáis invitados a ver la participación y la transparencia. Nosotros somos un país con madurez democrática. Y así seguirá en el futuro». Sobre el estado de emergencia, Yildirim lo justificó en que «ha sido ampliado para evitar los actos terroristas»; y es que antes del golpe de Estado fallido de julio de 2016 «no habíamos previsto tomar este tipo de medidas y ahora estamos llevando a cabo una limpieza en todas las administraciones, incluido el sistema jurídico, limpiando de terroristas [pertenecientes al movimiento del imán Fetulah Gulen]». Y recordó que en Francia también se celebraron elecciones durante el estado de emergencia, pero hay un doble rasero con Turquía. De hecho, las relaciones entre la UE y Ankara no están en su mejor momento. Austria y Países Bajos no permitirán que las autoridades turcas hagan campaña en su territorio y el proceso de adhesión a la UE parece ya algo del pasado. «Desde hace años estamos en espera y no hay ningún paso positivo. Pero el mundo no sólo es la UE, hay otras regiones». Además, «después del Brexit, la UE tiene que decidir si quiere seguir incluyendo o excluyendo». En este sentido, Yildirim agradeció «la postura de España, que siempre ha estado respaldando la adhesión de Turquía». Sin duda, es su frontera sur, la que más preocupa en Ankara, la que comparte con Siria. «Lo primero es alcanzar el alto al fuego, acabar con la guerra. Después, la prioridad es la paz». Yildirim recordó que los turcos han salvado la vida a 3,5 millones de sirios que ahora viven en Turquía, y que «hemos destruido al Daesh y ahora estamos combatiendo el terrorismo en Afrín». Yildirim siente que están protegiendo las fronteras de la UE y en lugar de agradecimientos «recibimos críticas, y esto no nos gusta».

En la última cumbre de Astaná, los aliados de Bachar al Asad (Irán y Rusia) junto a Turquía acordaron mantener la integridad territorial de Siria. «Para que la paz sea duradera y definitiva todos los países tienen que contribuir y dejar de actuar siguiendo intereses individuales. Se están dando avances, sólo hay que hacer un mayor esfuerzo». De hecho, el «premier» dio el visto bueno al ataque de EE UU, Francia y Reino Unido tras el ataque químico de Asad contra la población de Duma, pues no todo vale. Al preguntarle si precisamente Asad, el protegido de Teherán y Moscú, debe estar en el proceso de paz, Yildirim acusó al dictador sirio de ser «el primer responsable de la situación en Siria. El Ejército de Asad ha asesinado a un millón de sirios. Después de esto, el régimen de Asad no tiene voz, ni voto, ni palabra en el futuro de Siria». Aunque se mostró realista en que «para continuar con el proceso de paz, Asad tiene que sentarse en la mesa, a pesar de que no nos guste, porque sigue siendo una pieza del proceso». Yildirim recordó el daño y el dolor que ha causado a los sirios, a quienes «les ha hecho saborear el sufrimiento, por lo que a medio y largo plazo no puede estar y tiene que asumir sus responsabilidades».