Actualidad

¿Cómo afecta la suspensión del Parlamento a Reino Unido?

Arranca una insólita situación para los británicos. A partir de ahora, las negociaciones del Gobierno de Johnson se llevarán a cabo con las sesiones parlamentarias suspendidas

Arranca una insólita situación para los británicos. A partir de ahora, las negociaciones del Gobierno de Johnson se llevarán a cabo con las sesiones parlamentarias suspendidas

Se abre un nuevo capítulo en el futuro de Reino Unido. A partir hoy los británicos vivirán una insólita situación: la suspensión del Parlamento británico (en pleno caos del Brexit). Al término de los debates del lunes, se suspendieron las sesiones parlamentarias. Se pone en marcha así la petición del primer ministro británico, Boris Johnson, de suspender el Parlamento hasta el próximo 14 de octubre, fecha en la que presentará un nuevo programa de Gobierno.

Ante esta nueva incertidumbre, LA RAZÓN entrevista al profesor Costas Milas. Milas, profesor de Finanzas en la Universidad de Liverpool, ha aprendido que el asunto del Brexit es de lo más divisivo en la actualidad en Reino Unido. Es más, Milas, que analiza a través de gráficos y datos económicos el futuro del país, recibe emails de lectores que le piden que se ciña “a hablar de economía y no relacione la economía con la política”. Con todo, el profesor es claro en su análisis: “La suspensión del Parlamento durante unas cinco semanas es muy negativa para la reputación de Boris Johnson”. Y sospecha que Johnson cierra el Parlamento durante las próximas cinco semanas “para asegurarse de que no haya ningún tipo de escrutinio” en sus negociaciones del Brexit.

El primer ministro Boris Johnson insistió ayer en que se puede alcanzar un nuevo acuerdo de Brexit para asegurar que Reino Unido abandone la UE el 31 de octubre, ¿pero hay aún tiempo para negociar?

Parece que hay diferencias entre lo que nuestro primer ministro dice y lo que hace. De momento, las autoridades de la Unión Europea están dando a entender que no hay nuevas propuestas sobre la mesa ofrecidas por Boris Johnson, especialmente en el notable asunto del "backstop". La sospecha es que Boris Johnson cierra el Parlamento durante las próximas cinco semanas para asegurarse de que no haya ningún tipo de escrutinio sobre lo que haga respecto a las negociaciones del Brexit. Cabe recordar que la posición por defecto, en caso de que nada cambie a finales de octubre, es un Brexit sin acuerdo.

Por otra parte, Boris Johnson está buscando adelantar las elecciones. ¿Convocar nuevos comicios es una solución a todo este caos?

La situación actual es caótica. El Parlamento ha aprobado una nueva ley que requiere que Boris Johnson pida tres meses de prórroga para el Brexit, una extensión que en la que él no está de acuerdo. Así que Boris Johnson está intentando originar un adelanto electoral para evitar pedir una prórroga (¡una extensión a la que está obligado por ley!). Aun así, Boris Johnson necesitaba el respaldo de dos tercios de los diputados para adelantar las elecciones a mediados de octubre. La votación de ayer por la noche en el Parlamento confirmó que Johnson no cuenta con los números para provocar un adelanto electoral. El primer ministro desea unas elecciones anticipadas, a mediados de octubre, con la esperanza de lograr una nueva mayoría parlamentaria que le permita cambiar la nueva ley (que, como digo, previene que vaya a por un Brexit sin acuerdo). Sus oponentes saben que ésta es la estrategia de Boris Johnson. Con esto en mente, la oposición a Johnson está buscando elecciones anticipadas después de octubre suponiendo que, entonces, Johnson habrá demandado oficialmente una extensión de tres meses del Brexit (hasta el 31 de enero). Huelga decir que una prórroga sería humillante para Boris Johnson y sus expectativas de salir elegido porque ha descartado repetidamente una extensión.

Al mismo tiempo, no obstante, Boris Johnson ha calculado la estrategia de sus oponentes. Por lo que está ahora insinuando que ignorará la ley que le fuerza a demandar una extensión del Brexit. Toda la situación es desordenada y apuesto a que desgraciada para la totalidad de la política británica.

¿Cómo afecta la suspensión del Parlamento a Reino Unido?

Sin duda, la situación es un caos. La suspensión del Parlamento durante unas cinco semanas es muy negativa para la reputación de Boris Johnson pues él está (indirectamente) anunciando a todo el mundo que está tratando de censurar al Parlamento porque la mayoría de diputados británicos no está de acuerdo con él. Incluso peor, está cerrando el Parlamento como un primer ministro que no ha sido elegido en las urnas (ya que ni ha luchado ni ha ganado unas elecciones generales).

¿Y económicamente, cómo afecta?

Económicamente, aún hay esperanza de que podamos evitar una recesión. Los datos del PIB de ayer mostraban que la economía creció un 0% entre mayo y julio de 2019. Esto pinta mal, pero se trata de una ligera mejora comparada con la caída del 0,2% entre abril y junio. Básicamente, los agentes económicos aún están produciendo y consumiendo con la esperanza de que los políticos entren en razón y eviten la catástrofe que significaría un Brexit sin acuerdo. Su optimismo desesperado es extraordinario. ¡Realmente espero que no se pierda!