Dos sobrinos de Maduro admiten sus lazos con el narcotráfico

Detenidos en Haití y trasladados a Estados Unidos, aseguran que buscaban fondos para financiar la campaña de la primera dama

Efraín Antonio Campo Flores y Francisco Flores de Freitas, sobrinos de Maduro, al ser detenidos en 2015 en Haití
Efraín Antonio Campo Flores y Francisco Flores de Freitas, sobrinos de Maduro, al ser detenidos en 2015 en Haití

Detenidos en Haití y trasladados a Estados Unidos, aseguran que buscaban fondos para financiar la campaña de la primera dama

Pese a ser uno de los países con mayor número de homicidios del planeta, en Venezuela no hay trifulcas entre narcos, nada de ajustes de cuentas y cabezas cortadas como en México. Sin embargo, cada año pasan miles de toneladas de droga camino de EE UU, convirtiéndose en uno de los principales puertos del continente. ¿Cómo es posible que no haya lucha de poderes? La respuesta es simple: el tráfico de drogas lo controla el Ejército, que a su vez responde a clanes familiares con apellidos ligados al Gobierno.

El último capítulo que demuestra los vínculos entre los narcos y el chavismo lo han protagonizado dos sobrinos del presidente Nicolás Maduro, quienes se enfrentan a cargos de narcotráfico en Nueva York. Ambos pretendían realizar múltiples envíos de droga a Estados Unidos y aseguraban que estaban en posesión de cocaína de alta pureza suministrada por las FARC, según documentos filtrados de la Corte del Distrito Sur de Nueva York. El arresto de los sobrinos marca un hito en la historia de Venezuela. Por primera vez, familiares del presidente se ven envueltos en un caso de narcotráfico.

El nuevo dato proviene directamente de las palabras de los propios sobrinos, Efraín Antonio Campo Flores y Francisco Flores de Freitas, quienes expresaron sus aspiraciones delante de informantes encubiertos de la Agencia Antinarcóticos (DEA) y posteriormente ante agentes federales en confesiones tomadas después de que fueran arrestados en Haití en octubre de 2015. Los documentos en la Corte también mencionan testimonios brindados por el propio Campo, en los que inicialmente atribuyó la motivación de enviar droga a EE UU a la necesidad de conseguir fondos para las pasadas elecciones parlamentarias. «Concretamente, para ayudar a financiar la campaña [de la primera dama] Cilia Flores por un curúl en la Asamblea Nacional», algo que después desmintieron en sus posteriores testimonios.

Venezuela dejó de ser «puente» del narcotráfico y se convirtió ya en «base de operaciones» de los cárteles de la droga, debido a la falta de cooperación del Gobierno para combatir este flagelo, denuncia el experto Bayardo Ramírez. El ex presidente de la desaparecida Comisión Nacional Contra el Uso Indebido de las Drogas dice que los cárteles de las drogas han logrado instalarse en Venezuela con la «complicidad» de las autoridades civiles y militares.

Al respecto, sostuvo que parte del Poder Judicial, los cuerpos de investigaciones penales y los militares «están metidos completamente en el tráfico de drogas, un legado de Hugo Chávez, quien se hacía el distraído». La eliminación en agosto de 2005 del acuerdo con la DEA para frenar esta actividad puso en entredicho la lucha de Venezuela contra el tráfico de estupefacientes, sobre todo los lazos entre las FARC y el Gobierno.

Cinco años después, en 2010, la Casa Blanca reveló un dato que golpeó todavía más la reputación de Venezuela en este área. Un informe de ese año indicó que entre el 19% y el 24% de la cocaína que se distribuía en el mundo pasaba por el territorio venezolano. En Suramérica, el país sólo fue superado por Colombia, que es el gran productor de esta droga.

Fue durante estos años cuando comenzó a crearse el «cártel de los Soles», utilizado por la DEA para describir a los grupos al interior de las Fuerzas de Seguridad de Venezuela que trafican con cocaína. Hay células en las principales ramas de las Fuerzas Armadas que esencialmente funcionan como organizaciones de narcotraficantes. Sin embargo, con el tiempo se han ido coordinado y en lo más alto de este árbol jerárquico estaría el diputado y «número dos» del chavismo, Diosdado Cabello, a quien Estados Unidos espera procesar sin causar un conflicto diplomático y extraditar posteriormente, cuando pierda sus fueros. Aunque para esto habrá que esperar a que el chavismo pierda el poder en Venezuela, un escenario que no parece muy lejano.