América

EE UU captura a un general venezolano por narcotráfico

Imagen de la comisaría de Policía en la isla de Aruba, donde está detenido Hugo Carvajal
Imagen de la comisaría de Policía en la isla de Aruba, donde está detenido Hugo Carvajal

Su nombre hacía temblar a los funcionarios por los pasillos del Palacio Miraflores. A esta hora son muchos los que tratan de despegarse de Hugo Carvajal Barrios, el general venezolano que fue detenido en Aruba –nación situada en una isla a 25 kilómetros de las costas de Venezuela y antigua colonia de Holanda– y se encuentra bajo custodia de la agencia antinarcóticos norteamericana, la DEA. Carvajal había llegado a Aruba tras ser nombrado cónsul, si bien el Gobierno holandés rechazó este cargo por denuncias en su contra.

Apodado como «el Pollo», el ex jefe de Inteligencia es posiblemente uno de los hombres que más secretos conoce dentro del chavismo. Los socios y cómplices de otros países de la región, como Ecuador, Colombia, Argentina, Bolivia y Cuba, también encendieron las señales de alarma por las consecuencias que una confesión del militar podría acarrear para ellos. Según la acusasión, Carvajal formaba parte de una red de militares que fue clave para tejer las relaciones con los narcoterroristas de las FARC colombianas y la posterior distribución, venta y lavado de activos provenientes de esa actividad ilícita. Un documento al que tuvo acceso ayer Efe asegura que Carvajal está acusado de hacer negocios con el narcotraficante colombiano Wilber Varela, fallecido en 2008. En concreto, fue acusado en mayo de 2013 por un gran jurado de Florida de haber recibido dinero de Varela, cabecilla de una facción del escindido cártel del Norte del Valle, para «asistir» al narcotraficante en «sus operaciones de tráfico de drogas». Según la acusación, Carvajal y otros mandos venezolanos de alto rango –medio centenar de generales– «asistieron» a esta banda de narcotraficantes «permitiendo que exportaran cocaína de Venezuela y proporcionándoles protección» para evitar su captura e informándoles de las actividades que realizaban las autoridades militares y policiales.

Medios de Aruba y de Estados Unidos han conjeturado con la posibilidad de que el exmilitar Hugo Carvajal sea trasladado a Estados Unidos para afrontar los cargos en su contra, donde podría ser condenado a cadena perpetua si se prueban las denuncias.

Uno de los primeros en salir a defender a Carvajal fue el presidente Nicolás Maduro. «¿Cuál es el fondo del tema? Le están cobrando al «Pollo» su lealtad con el Comandante (Hugo) Chávez», dijo Maduro, quien calificó la detención de «secuestro» y anunció que lo defenderá «con toda la fuerza del Estado venezolano». El mandatario envió ayer a Aruba a un grupo de expertos legales para intentar liberar al militar.

El currículo de Carvajal incluye haber participado en la intentona golpista del fallecido Hugo Chávez en 1992, quien le confió la Dirección de Inteligencia Militar entre 2004 y 2009. En 2013 se le encargó la dirección de Contrainteligencia Militar. Y ahora, en enero de 2014, se lo nombró cónsul en Aruba.

Con esta detención, la Administración de Obama manda un claro mensaje al Gobierno de Maduro y a sus «soldados» corruptos. Y les pega donde más les duele, embargando sus cuentas en el exterior. Se acabaron los viajes a Florida, Miami o Disney. Un horizonte que aterroriza a la burguesía chavista.