El Consejo vs el PE: cómo se liquidó el «spitzenkandidat»

Los tres grandes aspirantes a la Comisión se recolocan en un segundo nivel.

Los tres grandes aspirantes a la Comisión se recolocan en un segundo nivel.

Como grandes ganadores, el eje franco- alemán. Emmanuel Macron y Angela Merkel consiguen las dos grandes joyas de la corona: la presidencia del BCE y la del ejecutivo comunitario. El poder económico y el político. Se rompe la regla comunitaria por la que en los puestos de mayor peso se acaba colocando a representantes de países pequeños con el beneplácito de los grandes. París consigue colocar a una paloma como Christine Lagarde en la entidad monetaria. Una cuestión no menor para un país fuertemente endeudado como Francia. Aparte de los intereses nacionales, Macron también ha conseguido colocar a un miembro de su familia política ( los liberales rebautizados como Renew Europe) en la presidencia del Consejo. Es la primera vez que esta fuerza política consigue un puesto en uno de los «top jobs», en este caso para el belga Charles Michel.

No sólo Francia está de enhorabuena. Hay un país que siempre acaba ganando por muy malas cartas que tenga en la partida. Se trata de Italia, que tras haber sido ninguneada en las negociaciones de los grandes, debido a la deriva euroescéptica de su ejecutivo, ha acabado resurgiendo de sus cenizas. Gracias a la alianza con el grupo de Visegrado (Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia) ha conseguido vetar a Frans Timmemans como presidente del ejecutivo comunitario y aupar a una continuista en la política expansionista del italiano Mario Draghi. Una cuestión vital para el segundo país más endeudado de la zona euro tras Grecia. Pero la pericia de Roma no termina aquí. En el último momento, ha conseguido colocar a un italiano como presidente del Parlamento Europeo, el socialista David Sassoli, y su gobierno asegura tener atada la cartera de Competencia dentro del ejecutivo comunitario. Finezza italiana.

Los países del Este han perdido representatividad en las instituciones europeas (no mantienen ningún cargo), pero han ganado la batalla política con el bloqueo a Timmermans.

¿Quiénes son los perdedores? Sin ninguna duda el Parlamento Europeo y los socialistas. Las capitales europeas han conseguido dinamitar el proceso de «Spitzenkandidaten» por el que los candidatos de las familias políticas que se presentan a los comicios europeo se convierten candidatos al ejecutivo comunitario. Los tres aspirantes oficiales: Manfred Weber (populares), Frans Timmermans ( los socialistas) y Margrethe Vestager ( liberales), han tenido que conformarse con puestos más o menos honrosos. El primero se hará previsiblemente con la presidencia da la Eurocámara durante la segunda mitad de la legislatura y los dos primeros permanecerán como vicepresidentes del ejecutivo comunitario.

Pese a que la entente entre Pedro Sánchez (coordinador de los socialistas) y Emmanuel Macron (liberales) pretendía asaltar el ejecutivo comunitario tras 15 años de dominio conservador, los socialistas han tenido que conformarse con el puesto de alto representante de la diplomacia comunitaria (Borrell) y la presidencia de la Eurocámara.

El mismo reparto que en el año 2014, a pesar de que el propósito tras las elecciones era constituir una entente de centro izquierda, alternativa al Partido Popular Europeo. El propósito era aprovechar la relativa debilidad de los populares, a pesar de haber ganado las elecciones. Tras ayudar a Macron a vetar a Manfred Weber , el candidato de Merkel, el eje franco- alemán volvió a firmar la paz, con Sánchez como convidado de piedra. Además, los socialistas han tenido que ceder la presidencia del Consejo a los liberales, un puesto de mayor entidad que el Borrell. Algunas delegaciones están que trinan. Merkel se ha visto obligada a abstenerse en la votación de la cúpula comunitaria antes el enfado de los socialistas alemanes con los que gobierna en coalición.

Pero el gran interrogantes sigue siendo si con este nuevo elenco ha ganado el proyecto de integración comunitario en tiempos especialmente turbulentos. Sólo el tiempo será capaz de responder la pregunta.

a frontera sur de EE UU define el mapa político actual como ningún otro asunto. Mientras el departamento de Seguridad Nacional estima que las detenciones de inmigrantes ilegales han descendido un 25% en junio y Trump firma un paquete de ayuda de hasta 4.600 millones de dólares para la frontera, la polémcia en torno a la frotnera no cesa. No hay día sin noticias más que preocupantes sobre la salubridad y condiciones de los centros donde se hacinan los inmigrantes, muchos de ellos niños.

Pero seguramente nada haya caldeado más los ánimos que la Patrulla Fronteriza de EE UU haya reconocido que investiga a un grupo de Facebook, con mas de 9.500 miembros, y entre los que figurarían agentes que hacen mofa de los inmigrantes. El grupo, llamado «I´m 10-15», que es el código con el que los agentes avisan de que tienen inmigrantes en custodia, llegaba a burlarse de la imagen de la niña ahogada en el Río Grande,

Angie Valeria Martínez, de dos años, junto a su padre, Óscar Alberto, y cuyos cadáveres aparecieron en Matamoros, México. El agente en cuestión se pregunta si no se tratará de una fotografía trucada. Según denunció Propublica también aparecen imágenes ofensivas, planes para boicotear una visita de los congresistas y chistes de todo tipo sobre los indocumentados. Sin olvidar un dibujo que bromea con Alexandria Ocasio-Cortez practicando sexo oral con Donald Trump y en un centro de detención. Sobre un menor de 16 años fallecido bajo custodia, alguien comenta: «Bien, pues si se muere, se muere».

El comisionado de la Oficina de Responsabilidad Profesional, Matthew Klein,ha hecho público un comunicado donde afirma que el «grupo privado de Facebook» podría incluir a «varios empleados de CBP (iniciales de la U.S. Customs and Border Protection)». También explica que «la CBP inmediatamente informó a la Oficina del Inspector General del DHS (United States Department of Homeland Security) para iniciar una investigación». Por su parte, Donald Trump salió en defensa de los agentes de la patrula. «Son buena gente, hacen un buen trabajo y aman a su país».

A esta polémica se unen las continuas denuncias sobre as condiciones de los centros de internamiento, la falta de medios, la insalubridad, los castigos arbitrarios y el sistemático incumpliento de la normativa. La última de congresistas demócratas recién llegados de visitar varios en Texas. Su indignación era palpable y nadie fue más dura que Alexandria Ocasio-Cortez, que habla de crueldad sistemática, con celdas en el límite de su capacidad y personas obligadas a beber en los inodoros ante la falta de agua. No sólo eso sino que mientras «lo hacen, los oficiales se ríen» de ellos. Entrevistada por CNN, Ocasio-Cortez habla de un clima inquietante, de agentes empeñados en tomarse fotos con ella. Otro de los miembros de la comitiva, la congresista por Pensilvania Madeleine Dean escribía en Twitter que «las condiciones son mucho peores de lo que jamás hubiéramos podido imaginar. 15 mujeres de 50 a 60 años durmiendo en una pequeña celda sin agua corriente. Semanas sin duchas. Todos ellos separados de sus familias». “Muchas de ellas estaban llorando. Habían pasado 56 días en este centro fronteriza. De 9 a 15 días sin bañarse».