El ex presidente cree que se le ha dado un trato «escandaloso»

«Un francés entre los franceses». Esto es, un justiciable más. En eso devino Nicolas Sarkozy el pasado mes de mayo una vez perdida la inmunidad penal intrínseca al cargo presidencial. Y con ello los «affaires» y el peso de la Justicia que durante todo su mandato ha estado acechándole. Pero ser un francés como los demás no significa ser peor tratado. Ni tampoco mejor. Y desde su primera citación judicial el pasado mes de noviembre y una interminable declaración de casi 13 horas ante los magistrados, Nicolas Sarkozy se siente «maltratado». La serie de careos que protagonizó este jueves por el caso Bettencourt, y que concluyó con su imputación, fue el remate. «Considera que el trato que se le ha dado es escandaloso», denunció ayer en su nombre Thierry Herzog, su abogado defensor. El letrado, que asistió a las confrontaciones de su cliente y ayer confirmó que recurrirá «inmediatamente» la inculpación, calificó de «incoherente en el plano jurídico» y de «injusta» la decisión de los magistrados. Pese al revés que ha significado este giro para su defendido, que pasa a estar más cerca de sentarse en un banquillo, aseguró que Sarkozy permanece «combativo». Aunque respecto a la actuación de los instructores del sumario cuestionó que, como manda el reglamento, se esté realizando una investigación imparcial y equilibrada pues considera que con los testigos elegidos para el careo sólo se están presentando elementos en su contra y no en su descargo. Mientras tanto, ni sombra del encausado, al que salvo una foto captada en el interior del vehículo a la vuelta del palacio de Justicia de Burdeos, no se ha dejado ver, aunque ayer corrieron rumores de que el ex presidente valoraba la posibilidad de asomarse a alguno de los grandes informativos de la noche para manifestar su malestar. Tras horas de reflexión, el silencio fue la estrategia que acabó imponiéndose a la espera de ver cómo evoluciona el procedimiento. El presidente provisional de la UMP, Jean-François Copé, le transmitió «el apoyo de su familia política». Pero queda claro, que los problemas judiciales del político galo favorecen las ambiciones elíseas de Copé que, en caso de que Sarko regresara para 2017, estaría dispuesto a retirarse en su favor.

Los elogios de Bruni

La ex primera dama, Carla Bruni, que publica su nuevo álbum el próximo 1 de abril, evitó a la Prensa aunque la cantante se despacha a gusto en su disco con ataques apenas velados contra François Hollande y un tema en el que, sin rubor, ensalza las virtudes de su esposo.