El Gobierno congoleño y el grupo rebelde M23 firman un acuerdo de paz

El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) y los rebeldes del Movimiento 23 de Marzo (M23), que anunciaron el pasado noviembre el cese oficial de su lucha armada, firmaron hoy un acuerdo de paz en Nairobi.

El acuerdo fue rubricado por el presidente de la RDC, Joseph Kabila, en presencia de líderes regionales en Nairobi, donde coincidieron con motivo de la celebración del quincuagésimo aniversario de la independencia de Kenia, informó Manoah Esipisu, portavoz del jefe de Estado keniano, Uhuru Kenyatta.

El acto de firma del documentos tuvo lugar en la residencia oficial de Kenyatta, donde fueron testigos el propio mandatario keniano y los presidentes de Uganda, Yoweri Museveni, y Malaui, Joyce Banda, según Esipisu.

El portavoz gubernamental no precisó quién estampó la firma en nombre del M23.

Según el comunicado oficial sobre el acuerdo, ambas partes comparten "la decisión del M23 de acabar la rebelión y transformarse en un partido político legítimo".

El documento también contempla "una amnistía para miembros del M23 sólo por actos de guerra e insurgencia", así como "la liberación de miembros del M23 detenidos por el Gobierno de la RDC por actos de guerra y rebelión".

Asimismo, las partes abogan por un periodo de seguridad de transición que "conduzca al desarme"de los rebeldes y "la desmovilización de los excombatientes del M23".

Los insurgentes anunciaron el pasado 5 de noviembre el cese oficial de su lucha armada, lo que puso fin a más de un año y medio de combates contra el Ejército de la RDC y las tropas de la ONU, que han provocado cientos de muertos y miles de desplazados.

El fin de la rebelión se divulgó tras una ofensiva militar a gran escala lanzada por el Ejército congolés para desalojar a los insurgentes de sus últimos bastiones, ubicados en la conflictiva provincia oriental de Kivu del Norte.

El ataque se inició el pasado 25 de octubre, tres días después de que se suspendieran definitivamente las negociaciones de paz que mantenían ambos bandos desde el pasado año en Kampala y que llevaban varios meses estancadas.

El M23 se constituyó el 4 de abril de 2012, cuando 300 soldados de las Fuerzas Armadas de la RDC se sublevaron por supuestos incumplimientos del acuerdo de paz del 23 de marzo de 2009, que da nombre al movimiento, y por la pérdida de poder de su líder, Bosco Ntaganda, alias "Terminator", actualmente procesado por la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes de guerra.

La mayoría de los insurgentes son antiguos miembros del Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP), una guerrilla de tutsis (etnia que sufrió el genocidio de Ruanda a manos de los hutus en 1994) creada en 2006 para combatir a los supuestos genocidas refugiados en las selvas del Congo.

El CNPD se había integrado en las Fuerzas Armadas congoleñas gracias al citado acuerdo de paz, firmado para poner fin a tres años de enfrentamiento con la guerrilla y que preveía, entre otros puntos, una amnistía general para los milicianos.

El Gobierno de Kinshasa se negó a entablar conversaciones con el M23, lo que condujo a violentos choques con los rebeldes, que crearon su propia estructura y acabaron convenciendo a numerosos soldados para desertar del Ejército y defender su causa.

El 20 de noviembre de 2012 el M23 tomó la estratégica ciudad de Goma, capital de Kivu del Norte (provincia fronteriza con Ruanda y rica en minerales), lo que motivó el desplazamiento de cientos de miles de personas

Once días después, los amotinados dejaron la ciudad y atendieron un llamamiento de la Conferencia Internacional de la Región de los Grandes Lagos que dio pie a un proceso de negociación con el Ejecutivo de Kinshasa.

La RDC está inmersa aún en un frágil proceso de paz tras la segunda guerra del Congo (1998-2003), en la que se vieron implicados varios países africanos, y acoge en su territorio a una numerosa misión de la ONU.