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El hijo del Chapo: “Paren todo, ya me entregué, no quiero más desmadres”

El Gobierno mexicano divulga el vídeo de la captura de Ovidio Guzmán, hijo del famoso narco, y defiende su liberación

El Gobierno mexicano divulga el vídeo de la captura de Ovidio Guzmán, hijo del famoso narco, y defiende su liberación. López Obrador alega que Ovidio Guzmán fue liberado para evitar daños personales y que no habra “impunidad” en México

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Las autoridades mexicanas han publicado este miércoles varios vídeos de la detención de Ovidio Guzmán López el pasado 17 de octubre en Culiacán. Un operativo fallido que pretendía detener al hijo del histórico líder del cártel de Sinaloa Joaquín “El Chapo” Guzmán y extraditarlo a Estados Unidos que desató el caos en la ciudad y obligó al Gobierno de López Obrador a liberar al presunto delincuente ante el rápido despliegue de las fuerzas del crimen organizado.

La explicación de lo que pasó ese día minuto a minuto estuvo a cargo del ministro de Defensa, el general Luis Sandoval, que ha detallado los pormenores del operativo, los efectivos que lo llevaron a cabo y los motivos que lo hicieron fracasar. El saldo de la operación fue de ocho fallecidos: un civil, un Guardia Nacional, un interno de la prisión en la que se produjo una fuga y cinco agresores. La versión oficial llega más de una semana después de los hechos y tras muchas críticas al Gobierno por la falta de información y las versiones contradictorias que emitió en las horas posteriores al operativo.

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El ministro Sandoval mostró un vídeo de la detención de Ovidio Guzmán grabado por los soldados en el que se le ve salir de su vivienda con las manos en alto. Los militares le presionan para que ordene poner fin a los tiroteos que en ese momento se desataban en varios puntos de Culiacán. “Diles que paren todo”, dice el soldado. Ovidio hace una llamada y dice “ya paren todo, ya me entregué” “dígales que se retiren, ya no quiero que haya desmadres”, aunque los tiroteos contra el Ejército continuaron.

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En la operación se intentaron establecer dos círculos de seguridad, el primero en torno a la vivienda de Guzmán por el mismo equipo de unos 30 hombres que hizo la detención y el segundo formado por unos 120 elementos de apoyo que no pudieron llegar a sus puntos por las agresiones de los pistoleros. A pesar de todo Ovidio Guzmán fue evacuado hasta el aeropuerto de Culiacán, un detalle que no se conocía hasta hoy, por una ruta terrestre de unos 12 km que tardaron 25 minutos en recorrer, según indicó Sandoval. “Sin embargo, la rápida reacción de los delincuentes, las agresiones hacia el personal militar y sus familias, la intención del grupo criminal de causar daños en la población; el riesgo de pérdida de vidas al generalizarse las agresiones (y) la falta de orden de cateo, se tradujo en la decisión de retirar las fuerzas sin el presunto delincuente y sin culminar el proceso de detención”, relató.

Los agresores amenazaron con matar a varios militares que habían retenido, abrir fuego contra las familias de los uniformados que residen en la unidad habitacional del ejército y lanzaron mensajes amenazando con agredir a la ciudadanía y extender la violencia a los estados de Sonora, Chihuahua y Durango.

López Obrador ha defendido durante su rueda de prensa diaria la actuación del Ejecutivo, alegando que la prioridad fue “proteger la vida de los ciudadanos”, tanto de los civiles como de los efectivos de seguridad. “Podrán cuestionarnos nuestros adversarios (...), pero esta es una nueva política. Pensamos que el uso de la fuerza no es la opción”, ha subrayado.

El mandatario, que ha apostado por la transparencia para despejar posibles dudas, ha reconocido que fue “una circunstancia compleja” y ha llamado a “atender las causas” subyacentes a la delincuencia organizada, que ha atribuido al “abandono del pueblo”. “Esto no significa que vamos a incumplir la ley, que va a haber impunidad”, ha matizado, defendiendo que en México “hay un auténtico Estado de Derecho”.

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Los hechos tuvieron lugar el 17 de octubre en la capital de Sinaloa, Culiacán, convertida en campo de batalla durante horas tras la detención de Ovidio Guzmán. El vídeo muestra a efectivos del Ejército y la Guardia Nacional rodeando una vivienda en Culiacán y reclamando la salida de quienes se encontraban en su interior, entre ellos Guzmán, que sale con las manos en alto tras una mujer. Las fuerzas de seguridad preguntan si está armado, a lo que él responde con una negativa y defendiendo la inocencia del resto de inquilinos.

En la grabación se observa que a las 15.17 hora en Ciudad de México (14.17 hora en Culiacán y 20.17 GMT) -cuando la ciudad ya se encontraba en pleno caos- Guzmán sale a un estacionamiento con las manos en la cabeza y, luego de ser puesto contra la pared, realiza una llamada telefónica en la que pide a uno de sus hermanos que cesen la violencia contra la ciudadanía.

Previamente, antes de la llamada, una mujer que le acompañaba se mostró visiblemente nerviosa, pidiéndole explicación a los elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Guardia Nacional. Estos le piden que se tranquilice y le dicen que no son miembros de grupos criminales.

Según expuso el titular de la Sedena, Luis Cresencio Sandoval, una media hora después del suceso del vídeo, se informó al presidente Andrés Manuel López Obrador de lo que estaba ocurriendo. Aproximadamente una hora después del operativo, se reportaron vehículos con gente armada rodeando la casa donde se llevaba a cabo el operativo, y también las bases militares de operaciones de Cosalá, Costa Rica y El Fuerte, donde se retiene a parte del personal militar de dichas bases.

Horas después, Ovidio Guzmán fue dejado en libertad cuando el Gobierno mexicano se vio superado por el poderoso cártel de Sinaloa. El Ejecutivo tomó la decisión de soltar al hijo del Chapo bajo el argumento de que así se podía proteger la vida de los ciudadanos de Culiacán.

El Gobierno defiende su estrategia

El ministro de Seguridad, Alfonso Durazo, también ha señalado que “un tropiezo táctico no invalida la estrategia de seguridad en su totalidad”, basada en el respeto de los Derechos Humanos. Con el actual Gobierno, ha añadido, “no se ha utilizado ni se utilizará la fuerza pública para reprimir, nadie será torturado, desaparecido o asesinado por un cuerpo de seguridad del Estado”.

“Lo que pudo haberse convertido en un episodio de guerra y derramamiento de sangre inocente se resolvió privilegiando el retorno a la paz”, ha explicado Durazo, quien considera que lo “fácil” habría sido recurrir “a un combate de exterminio sin cuartel”. “Habríamos ganado, ¿pero a qué coste?”, ha apostillado.

El caso ha vuelto a reabrir el debate sobre la supuesta impunidad en un país que durante años ha tenido a ‘El Chapo’, líder del cartel de Sinaloa, como uno de los principales símbolos del narco. Con dos fugas de prisión a sus espaldas, ‘El Chapo’ está ahora preso en Estados Unidos, donde fue condenado en julio a cadena perpetua por delitos de tráfico de drogas y asesinatos.