El presidente de Albania anuncia elecciones para el 23 de junio de 2013

El presidente de Albania, Bujar Nishani, ha anunciado este lunes que las próximas elecciones parlamentarias del país se celebrarán el 23 de junio, mientras Tirana se encuentra presionada para evitar que se repita la controvertida votación del año 2009, que supuso un paso atrás en su intento por ingresar en la Unión Europea.

El presidente ha anunciado también el cese de la fiscal general del Estado, Ina Rama, cuya plaza ha sido ocupada por un exfiscal, Adriatik Lalla encargado de supervisar las declaraciones de bienes de los funcionarios públicos.

El opositor Partido Socialista, liderado por Edi Rama, cuestionó el resultado de las últimas elecciones, que tuvieron lugar hace cuatro años, en una serie de protestas que, en algunos casos, acabaron en enfrentamientos con la Policía y que causaron la muerte de cuatro manifestantes. Rama se presentará de nuevo a las elecciones para intentar vencer al actual primer ministro de Albania, que lleva ya ocho años en el poder, y líder del Partido Democrático, Sali Berisha.

En las últimas elecciones, el Partido Democrático obtuvo la mitad de los 140 escaños del Parlamento, alcanzando una ajustada mayoría gracias al apoyo del Movimiento de Integración Socialista.

A pesar de que no existen encuestas recientes sobre intención de voto se espera que las votaciones sean ajustadas debido a que el Gobierno es sospechoso de corrupción y a la debilidad del Estado de derecho.

La Unión Europea ha declarado que Albania debe celebrar unas elecciones libres y justas y mejorar su democracia antes de poder convertirse en un país candidato a miembro del grupo europeo. El Estado balcánico, uno de los países más pobres del continente europeo con 2.8 millones de habitantes, ya es miembro de la OTAN.

Tanto la Unión Europea como Estados Unidos han estado presionando

a Albania para que supere la atmósfera de intensa polarización política existente entre demócratas y socialistas que ha llegado a frenar, e incluso paralizar, las reformas del país.

A diferencia de la mayoría de países de los Balcanes occidentales, Albania ha evitado la recesión económica pero la crisis ha afectado fuertemente a las vecinas Grecia e Italia, principales socios comerciales de Albania, lo que ha frenado su crecimiento y una reducción de las remesas de la diáspora albanesa.