El puzzle venezolano

El nuevo embajador de Venezuela ante la Organización de Estados Americanos, Gustavo Tarre Briceño, definió su ingreso y reconocimiento en el organismo no como una victoria, sino como «una gota más» dentro del complejo vaso que supone la lucha por la libertad en Venezuela. Por lo pronto, el trabajo se ha cumplido y una parte importante del rompecabezas ha encajado.

Otra parte es la que lidera Elliot Abrams, lugarteniente de Donald Trump en el caso venezolano. Días atrás, el halcón norteamericano realizaba un viaje a Europa. Concretamente, buscaba espacios para un posible exilio de allegados a Nicolás Maduro: tanto financieros como legales. Adicionalmente, otro objetivo alcanzado era la captura de uno de los ex agentes chavistas con más información y vínculos con el narcotráfico, el «Pollo» Carvajal. Eso se logró. Y una tercera pieza, entre varias, pero quizás la más importante: las protestas en la calle. En una entrevista reciente al actual embajador de Venezuela en EE UU, Carlos Vecchio, reveló detalles de su última reunión en la sala Oval de la Casa Blanca con Donald Trump. «Al entrar en su oficina, lo primero que me preguntó fue: ¿Cómo van las protestas?». No es una pregunta menor. Hemos dicho en estas columnas que la cooperación norteamericana bailará al ritmo de la protesta de calle. Juan Guaidó lo tiene claro y, en ese sentido, ha llamado a los venezolanos a la calle para este próximo primero de mayo.

«Convocamos entonces a todo el pueblo de Venezuela el próximo primero de mayo a la marcha más grande que va a haber en la historia de Venezuela, a exigir el cese definitivo de la usurpación en Venezuela, a exigir de una vez por todas que se termine esta tragedia», afirmó días atrás el presidente interino del país. Pero este mensaje tiene dos audiencias. El primero, como es obvio, el ciudadano que necesita inyecciones de ánimo y esperanza para no desmayar en su insistencia para que el cese de la usurpación sea un hecho. Éste es quizás el elemento más difícil. Ante la falta de luz, de medicinas, de agua y el alto costo de la vida, resulta una proeza para los venezolanos asumir y demostrar una mayor fortaleza para enfrentarse a un régimen sin escrúpulos que está dispuesto a matar a inocentes con tal de mantenerse en el poder.

Y la segunda audiencia es la Casa Blanca y la comunidad internacional. Guaidó les habla también a los aliados de la causa democrática en la región con el propósito de que la atención sobre Venezuela no mengüe, sino todo lo contrario. Podemos afirmar que, dentro de las piezas, ésta es fundamental para legitimar una salida pacífica y quizás negociada al conflicto. En este sentido, no hay duda que, en 20 años de chavismo, no se ha estado tan cerca de conseguir la tan anhelada libertad. Veremos qué ocurre en los días por venir.

Director general de Motta Focus motta@ mottafocus.com / @mottafocus