Italia

El Supremo avala la consulta constitucional de Renzi

El Gobierno italiano dispone de un mes para fijar la fecha del referéndum sobre la reforma del Senado, que limitará sus poderes

El primer ministro italiano ha fiado su continuidad en el cargo a la aprobación de la reforma de la Constitución
El primer ministro italiano ha fiado su continuidad en el cargo a la aprobación de la reforma de la Constituciónlarazon

El Gobierno italiano dispone de un mes para fijar la fecha del referéndum sobre la reforma del Senado, que limitará sus poderes

El Tribunal Supremo italiano (la Corte di Cassazione) aprobó ayer la celebración de un referéndum que avalará o rechazará la reforma constitucional del presidente del Gobierno Matteo Renzi, que apunta a la reestructuración del Senado italiano, tal como se ha concebido en los últimos 70 años. A partir de hoy, el Gobierno italiano tendrá 60 días para elegir la fecha definitiva de la consulta, que tendrá lugar porque la mencionada reforma no ha conseguido los apoyos suficientes en el Parlamento transalpino. La Cámara Alta, finalmente, ha aceptado las más de 500.000 firmas que han tenido lugar para solicitar la consulta en relación a la reforma constitucional. Periódicos italianos como «La Repubblica» apuestan por fechas como las del fin de semana del 13, del 20 o incluso del 27 de noviembre de este mismo año. En cualquier caso, la fecha oscila entre el 2 de octubre y el 22 de diciembre.

No se trata de un voto cualquiera para el presidente del Ejecutivo transalpino, Matteo Renzi, ya que él mismo, desde hace meses, ha apostado toda su credibilidad política en el futuro de la votación: «Si pierdo, me marcho», ha repetido una y otra vez durante toda la pasada primavera. A esto, se le suma una importante división de su propia formación política, el Partido Democrático (PD), del que es también el secretario general. Una buena parte del mismo, más crítica y reacia al «optimismo renziano», exige un tono menos crispante y más conciliador con quienes no comulgan con su agenda de prioridades. El ala crítica –minoritaria– del PD es la que, entre otras cosas, está solicitando un cambio en la actual ley electoral, conocida como «Italicum».

La mandataria italiana más implicada en la reforma del Senado, la ministra para la Reforma Constitucional, Maria Elena Boschi, publicaba en Twitter: «Ahora la palabra a los ciudadanos. Ahora podemos confirmarlo, éste es el referéndum de los italianos». Matteo Renzi, afirmaba ayer que «éste es el desafío de millones de italianos que quieren reducir los derroches de la política, que quieren simplificar las instituciones, evitar entes inútiles y mantener todas las garantías de nuestra Constitución». La presidenta del partido Fratelli d’Italia, Giorgia Meloni, afirmo que «diremos que no a la reforma de Renzi porque no elimina el Senado, sino que reduce la democracia ya que impide a los italianos elegir sus senadores». Ahora, comités por el «sí» y por el «no» seguirán su trabajo de convencimiento hasta que tenga lugar el día de la votación.

La reforma constitucional de Matteo Renzi prevé una descafeinada reestructuración del Senado italiano. El problema histórico de la Italia republicana con su Cámara Alta, es que se basaba en el conocido como «bicameralismo perfecto», así pues, un contexto político en el que las leyes rebotan de una Cámara a otra hasta ver la aprobación definitiva. El «premier» Renzi ha optado por evitar que los senadores sean elegidos por sufragio directo.