El turismo de Túnez sufre otro revés con un atentado mortal en sus playas

Fotografía del hotel "Imperial Marhaba"de la cadena española Riu que fue víctima de los ataques terrorista en Susa, Túnez.
Fotografía del hotel "Imperial Marhaba"de la cadena española Riu que fue víctima de los ataques terrorista en Susa, Túnez.

La industria turística de Túnez ha sufrido hoy un nuevo revés con el atentado que se ha cobrado la vida de 37 viajeros que se hospedaban en dos grandes hoteles en la playa de Susa, un ataque que se suma al sufrido el pasado marzo en el museo del Bardo y que se saldó con 22 víctimas mortales.

Dos hombres armados entraron hoy en el recinto de playas de los hoteles "Imperial Marhaba", de la cadena española Riu, y el vecino "Muradi Palm Marinay", ambos vecinos y ubicados en la localidad turística meridional tunecina de Susa, y abrieron fuego de forma indiscriminada contra los asistentes, entre ellos turistas extranjeros.

En el ataque han perdido la vida al menos 37 personas -de acuerdo con las primeras informaciones, de nacionalidad belga, británica y alemana- y han resultado heridos otros 36 turistas, de los que varios se encuentran en estado crítico.

Uno de los atacantes resultó muerto en un tiroteo con la policía mientras que otro fue detenido a un kilómetro de la zona hotelera.

La cadena hotelera Riu -que gestiona 10 hoteles en Túnez que suman 3.586 habitaciones- ha expresado sus condolencias por lo sucedido y ha asegurado que está "en contacto permanente con las autoridades para poder tener una información completa sobre lo ocurrido".

El ataque se ha producido de forma prácticamente simultánea a sendos atentados en Francia y Kuwait, en pleno ramadán y pocos días después de que el grupo terrorista Estado Islámico (EI) instara a los musulmanes a perpetrar atentados con motivo de este mes sagrado.

Al margen de esto, el atentado de Túnez supone un "golpe en el corazón de la industria turística del país"-en palabras del presidente del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés), David Scowsill,- en un momento en que empezaba a recuperarse del impacto de la matanza del Museo del Bardo.

El turismo -uno de los motores económicos del país, donde aporta el 15 % del PIB y ocupa a casi el 14 % de los trabajadores- se vio profundamente afectado por los atentados de marzo.

Sin embargo, según ha indicado hoy el vicepresidente ejecutivo de Exceltur, José Luis Zoreda, la industria turística ya empezaba a recuperarse, incluso con mejores ingresos y ocupación que el pasado año, gracias a una importante rebaja de los precios.

Este nuevo "mazazo", según Zoreda, para la industria turística del país hundirá el destino y hará "imposible que se pueda salvar la temporada", tal y como apunta el presidente de la patronal de agencias de viaje Ceav, Rafael Gallego.

El hecho de que el atentado haya tenido lugar en las playas, donde acuden la mayoría de los turistas, supondrá "casi echar el cierre"al país, continúa Gallego, que prevé una oleada de cancelaciones en los viajes.

De hecho, el consorcio turístico TUI, que participa en la cadena hotelera española Riu, ha ofrecido a los turistas que se encuentren en Túnez adelantar su regreso y cancelar los viajes reservados para este verano al país norteafricano.

En cuanto a la posibilidad de que parte del turismo de Túnez se desvíe a España, como ocurrió durante la Primavera Árabe, Gallego ha considerado que "por desgracia, es evidente que España es destino refugio cuando suceden este tipo de situaciones".

El secretario general de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), Ramón Estalella, ha considerado que todos los países del mundo "podemos vernos sometidos a una barbarie como ésta"y que "nadie puede alegrarse de desgracias ajenas, pensando en que pueden beneficiar su temporada turística".

En este contexto, el WTTC ha subrayado que "es importante que las organizaciones de viaje y los viajeros sigan apoyando a Túnez, mientras que el gobierno toma las medidas de seguridad adecuadas".