Escocia consigue la mayor transferencia de competencias de la historia de Reino Unido

Escocia vivió un día histórico tras alcanzar un acuerdo financiero con el gobierno central de David Cameron, por el que se transfieren nuevos poderes a Holyrood. A partir de ahora, el parlamento de Edimburgo podrá controlar el impuesto sobre la renta en lo que supone la mayor transferencia de competencias en la historia del Reino Unido. La medida, que permitirá gestionar directamente alrededor de 13.000 millones de libras, fue el plato fuerte de las recomendaciones presentadas a finales de 2014 por la comisión Smith.

Formada por los tres principales partidos de Westminster, junto con los verdes y los nacionalistas, la comisión fue constituida tras la promesa conjunta realizada por el entonces Gobierno de coalición entre tories y liberal demócratas y la oposición laborista, días antes de que los escoceses votaran en el referéndum de septiembre de ese mismo año.

El pacto era entregar más poderes a Edimburgo si ganaba la unión, y después de que el 55% del electorado impidiera la secesión, a los políticos de Londres no les quedó más remedio que cumplir su palabra.

Tras años de duras negociaciones, finalmente anoche se alcanzó un acuerdo. La ministra principal escocesa, Nicola Sturgeon, aseguró que no habrá “ni un solo centavo en perjuicio para el presupuesto del gobierno escocés, durante los próximos seis años, hasta marzo de 2022”.

Por su parte, Cameron manifestó que era un día “muy importante para la descentralización”. “Hemos llegado a un acuerdo que es justo para Escocia y el conjunto del Reino Unido”, matizó.

Algunos críticos lo calificaron como una secesión 'light' y advirtieron que esto tan sólo el primer paso hacia un modelo federal. Primero porque la centralización del sistema tributario en Londres había sido, hasta ahora, uno de los pilares fundamentales de Westminster. Segundo porque los temores a que Irlanda del Norte, Gales e Inglaterra pidan también más poderes se intensifican.

Pese a no ganar el referéndum de independencia, el nacionalismo se encuentra en alza y todo indica a que el SNP se hará sin dificultades con la tercera legislatura en las elecciones regionales del próximo mes de mayo.