Fernández compara el triunfo de Néstor Kirchner en 2003 con la Revolución de Mayo de 1810

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, ha comparado el triunfo de su difunto marido Néstor Kirchner en 2003 con la Revolución de Mayo de 1810, durante su discurso con motivo de los festejos por el 25 de mayo, fecha en la que se inició el proceso de surgimiento del Estado Argentino.

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, ha comparado el triunfo de su difunto marido Néstor Kirchner en 2003 con la Revolución de Mayo de 1810, durante su discurso con motivo de los festejos por el 25 de mayo, fecha en la que se inició el proceso de surgimiento del Estado Argentino.

"Empezamos a torcer el destino el 25 de Mayo de 2003, como lo habíamos hecho en 1810", ha señalado la mandataria argentina, que ha insistido en que "Néstor dio la vida para que todos los argentinos puedan tener un futuro como país"y ha añadido que en este día se celebra también el comienzo de su gobierno, en una abarrotada plaza de Mayo, en Buenos Aires.

Así, Fernández de Kirchner ha asegurado que Argentina está frente a una "oportunidad histórica"que algunos quieren "boicotear y sembrar cizaña", en referencia a su proyecto político, que pidió continuar, de acuerdo con la información del diario argentino 'Clarín'.

"Algunos quieren dividir y enfrentar, no cuenten conmigo, voy a seguir trabajando como siempre lo he hecho, por las ideas que creo, con la fuerza de mis convicciones, pero también les pido (...) que no asusten más a los argentinos, que ayuden a generar fe en el país y en las oportunidades que tenemos", ha añadido la mandataria.

El marco de los festejos por el 204 aniversario de la Revolución de Mayo, ha afirmado que no le interesa la unidad nacional "para volver atrás, para no ocuparse de los pobres". "Me duele como argentina cuando nos critican porque le damos algo a los pobres, a los negros o a algún hijo de inmigrantes", ha apostillado.

En este sentido, la presidenta ha apelado al amor y ha techado de "mentirosos"a aquellos que dicen amar a Dios y no se ocupan del prójimo. De la misma forma, ha recordado a los "patriotas"del 25 de mayo, pero ha insistido en que no quiere olvidarse del pueblo, ya que "un puñado de hombres no puede construir una nación".

En misa, ocho años después

Este mismo domingo por la mañana, Fernández de Kirchner asistió por primera vez desde hace ocho años a la misa del 'Tedeum' por el 25 de Mayo en la Catedral de Buenos Aires, el lugar donde oficiaba misa el cardenañ Jorge Bergoglio, el actual Papa Francisco.

La jefa de Estado ha tomado la palabra en la iglesia para leer una "oración por la paz"en la que pidió, entre otras cosas, que "donde haya odio, se ponga amor; donde haya ofensas, se ponga perdón".

"Maestro, que no busquemos tanto ser consolados, como consolar. Ser comprendidos, como comprender. Ser amados, como amar. Porque dando, se recibe. Perdonando, se es perdonado", ha sentenciado.

Junto a la presidenta participaron el vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, miembros del gabinete nacional, diputados y senadores y el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri y su gabinete de ministros. También participaron en este acto los gobernadores Daniel Scioli (Buenos Aires) y Sergio Urribarri (Entre Ríos), entre otros.

Para cerrar el festejo, Fernández de Kirchner ha reconocido que aunque se ha avanzado mucho "queda mucho más por hacer"y, para ello, dice necesitar "argentinos y argentinas convencidos", antes de concluir pidiendo perdón a quienes se vean ofendidos por su estilo y su forma de hablar.