Francisco Martínez: «El desabastecimiento en Venezuela está elevando los niveles de malnutrición»

Francisco Martínez / Presidente de la patronal venezolana Fedecámaras

Francisco Martínez se convirtió hace un mes en el nuevo presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), la patronal más importante del país. Su mandato comienza en medio de una severa recesión económica que ha sumido al país en el desabastecimiento y en una inflación del entorno del 100%. En esta entrevista telefónica con LA RAZÓN, Martínez lamenta que el Gobierno de Nicolás Maduro haya caído en “la trampa de la ideología” y le reclama voluntad de diálogo para alcanzar acuerdos que, entre otras cosas, incentiven la producción nacional para evitar la política de importaciones.

-¿Qué medidas en materia económica necesita el país según la visión de la patronal?

-Hay que adoptar acuerdos en cinco cuestiones. El primero es la revisión del régimen cambiario. Venezuela necesita un sistema cambiario que permita, de forma transparente y confiable, que las empresas puedan planificar las compras de materia prima, de insumos intermedios y de repuestos para la producción de bienes hechos en Venezuela. Sin ese sistema confiable vamos a seguir teniendo esos altos y bajos en el abastecimiento. El segundo gran cuello de botella es el control rígido de precios. Actualmente existe la llamada Ley de Precio Justo, que está aniquilando la producción de Venezuela y que, además, no protege los derechos de los consumidores, y está obligando que las empresas trabajen a pérdidas. Sin rentabilidad, las empresas van a ir abandonando los mercados. El tercero es que el Gobierno tiene que cesar los ataques a la propiedad privada. Esas confiscaciones y expropiaciones con esos niveles de discrecionalidad están afectando severamente la confianza en el país porque está alejando las inversiones. El cuarto gran aspecto es la revisión del sistema legislativo del trabajo para favorecer la generación de empleo y promover las buenas condiciones del trabajo y un salario digno. Por último, habrá que tener un plan de incentivos a la producción nacional.

-¿Cree que hay posibilidad de alcanzar acuerdos con el Gobierno?

-Hay un buen ambiente para que de una vez por todas el Ejecutivo pueda tener voluntad para establecer plataformas de diálogo, pero las cosas van más allá del diálogo. Lo que necesitamos son acuerdos. Lo que pasa es que la ideología se ha convertido en una trampa que no le permite al Gobierno consensuar factores clave con el resto de los otros actores de la sociedad.

-¿Cuál es el índice de desabastecimiento en Venezuela?

-El índice promedio es del 60% si hablamos de la capital. Hay zonas donde puede llegar hasta un 75%. Y si hablamos de productos, hay algunos que tiene hasta un 100%.

-¿Cree los saqueos en el país irán a más?

-Es impredecible. El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social habla de unas cifras que nos preocupan. El mensaje que estamos dando a los venezolanos es que mantengan un comportamiento cívico. Tenemos todos un problema y las empresas están haciendo lo humanamente posible para poder satisfacer las necesidades de los consumidores.

-El Gobierno dice que hay un guerra económica para desgastar su gestión.

-Eso es una retórica mediática que el mismo pueblo venezolano ni la acepta ni la cree. Nadie especula con la abundancia. Venezuela es un mercado muy apetecible para las inversiones, lo que pasa es que no tiene las condiciones adecuadas. Cuando tenga esas condiciones, no me cabe la menor duda de que este país va a recibir inversiones y se va a incrementar la producción de bienes y servicios dentro de Venezuela porque vamos a dejar de depender de las importaciones y se van a generar esos ciclos virtuosos de riqueza que van a permitir que todos lo venezolanos tengan un salario digno.

-¿Qué porcentaje de los bienes que consume Venezuela son importaciones?

-Se estima unas importaciones de 30.000 millones al año. Las de alimentos están controladas por el Gobierno, que es el mayor importador. Pero las importaciones que hace el sector privado también están estrictamente controladas por el Gobierno. No solamente supervisa la asignación de divisas y las órdenes de compra sino que una vez que llega la importación al país, el Gobierno decide hacia qué industrias va. Y una vez que se convierten en productos terminados también dice hacia qué centro de distribución va y a qué estados del país se dirigen.

-¿Cuántas empresas han desaparecido en Venezuela en los últimos años?

-Le puedo hablar de las industrias, lo que pasa es que existe mucha opacidad en las cifras. Venezuela se ha quedado prácticamente sin instituciones que emiten cifras confiables. Por eso, muchas veces las cifras son por cálculo proyectado o por interpretación. A nivel industrial, hemos pasado de unas 12.000 industrias a unas 7.000 en la actualidad. En cuanto al parque de empresas, se estima que pudiera estar en torno a unas 550.000 empresas, pero hace diez años había alrededor de 700.000 empresas.

-Se ha hablado de crisis humanitaria en Venezuela. ¿Usted cree que esta expresión se ajusta a la realidad?

-No consideramos que Venezuela esté en esos niveles, pero sí nos preocupa que, hoy por hoy, el desabastecimiento está elevando los niveles malnutrición. Y nadie está midiendo ese impacto. La dieta de los venezolanos no es equilibrada. Comen lo que encuentran en el mercado. Esto puede generar problemas de salud en el futuro especialmente a los más jóvenes.

-¿Prevé cambios importantes en las elecciones legislativas de diciembre?

-El cambio lo va a haber porque habrá nuevos diputados y puede estar cambiando un poco la correlación de fuerzas. Hasta ahora, el Gobierno nacional tiene un control mayoritario en la asamblea. Nosotros esperamos que la correlación de fuerzas pueda cambiar. Todo depende de la forma en que se haga el proceso, que esperamos que sea democrático y que todos los venezolanos salgan a votar.

-¿El mercado negro de alimentos es cada vez mayor?

-Sí, esos mercados empiezan a prosperar como consecuencia de este modelo. Mientras no cambiemos estas condiciones, vamos a tener estos mercados especulativos. Hay que crear las condiciones para que exista la mayor cantidad de bienes y servicios hechos por los venezolanos para acabar con esos mercados negros.

-¿El Gobierno ha hecho alguna política de ajuste en los últimos tiempos?

-No, realmente lo que ha hecho ha sido poner paños calientes en cosas puntuales. La gran crítica que le hacemos al Gobierno es que hemos perdido mucho tiempo y que urgen medidas que son muy duras, de algo coste político, pero que constituyen la única manera de poder salir de esta recesión tan severa que nos tiene en estos niveles de inflación y escasez que están agobiando a todos los venezolanos. Es como una enfermedad, sin la dosis y la medicina adecuada, nunca vas a mejorar. Es urgente que el Gobierno nacional tome medidas por duras que sea buscando el consenso de todos los factores de las sociedad venezolana.