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Histórica manifestación por la libertad de prensa en China

Histórica manifestación por la libertad de prensa en China
Histórica manifestación por la libertad de prensa en Chinalarazon

El 19 de noviembre de 2009, el "Nanfang Zhoumo"(Semanario del Sur) publicó una de las primeras entrevistas concedidas por Barack Obama. El director decidió dedicarle la portada y varias páginas que, sin embargo, aparecieron medio vacías, con enormes espacios sin letras, como si se tratase de un error de imprenta. Era un mensaje que todos sus lectores entendieron bien: los censores habían metido la tijera y el periódico había dejado las partes "editadas"en blanco. Cuando les preguntaron, los periodistas se defendieron alegando que nadie les había prohibido mostrar dónde y cómo había sido mutilada su entrevista.

Los reporteros y editores de esta publicación semanal de Cantón tienen un largo historial de combate contra la censura. Muchos han perdido el trabajo por firmar un artículo, otros han sido amenazados y algunos han decidido abandonar la profesión por su propio pie en señal de protesta. Pero nada como lo de ayer, cuando se declararon en huelga para quejarse por un editorial que había sido reescrito por el actual jefe de propaganda de su región, Tuo Zhen, con quien llevan meses echando pulsos y a quien ayer acusaron de actuar como un "dictador"en una era de "grandes aperturas".

Decenas de periodistas y simpatizantes del diario se manifestaron a las puertas de la redacción y mostraron pancartas en las que reclamaban "libertad de prensa, constitucionalismo y democracia". En las redes sociales se multiplicaron las muestras de apoyo y algunos intelectuales y un puñado de publicaciones críticas firmaron también su respaldo. Mientras, los medios de la propaganda silenciaban la polémica o, como mucho, respondían desacreditando al "Nanfang Zhoumo"con las clásicas acusaciones, como aquella que califica de "campaña pagada por Estados Unidos"todo lo que no gusta al régimen. También se utilizó otro clásico: que los medios chinos tienen que ser controlados por las autoridades para que el país mantenga la "senda del desarrollo y la estabilidad". Según un asesor reformista de un gobierno regional chino consultado anoche por LA RAZÓN se trata, sin

embargo, de "una de las cosas más importantes que ha pasado en la prensa china en los últimos años".

El artículo de la discordia, el censurado, era, en realidad, un mensaje de Fin de Año titulado "El sueño chino, el sueño del constitucionalismo", en el que se abogaba por impulsar reformas políticas y se defendía la Constitución china, que en teoría garantiza cientos de derechos que en la práctica no se cumplen. La propaganda lo suavizó hasta dejarlo irreconocible, cambiando el titular, párrafos enteros y acabando con una loa al Partido y sus líderes.

Antes de protestar en la calle, los periodistas y editores del "Nanfang Zhoumo"han mantenido una batalla de varios días, pidiendo por diferentes medios que el funcionario en cuestión rectificase su actitud, que consideran "propia de otros tiempos". Ochenta de ellos firmaron con sus nombres una carta abierta en la que se pedía su dimisión. Otros hicieron llegar mensajes a la prensa internacional pidiendo que no se convirtiera en una batalla del Nanfang Zhoumo contra la censura en China", sino contra la forma de actuar de una persona en cuestión, Tuo Zhen. Es lógico: conscientes de que el país no va a cambiar de un día para otro, los reformistas chinos libran las batallas una por una. Aunque es una gota en un Océano de propaganda, el Nanfang Zhoumo suele hacer un periodismo bastante mejor que el de muchas cabeceras occidentales, apostando por reportajes de denuncia y temas de fondo: largos, bien escritos, generalmente bien investigados, con profusión de datos y muchas fuentes. En un país donde en las Facultades de Periodismo se sigue enseñando a trabajar por el Partido Comunista y no por la verdad, están consiguiendo hacerse una imagen de marca creíble como la publicación más fiable del país, la más respetada por los lectores críticos y los extranjeros.

Laboratorio de aperturismo

Cantón es la región más rica y más abierta de toda China. Es allí donde iniciaron las reformas experimentales de libre mercado a finales de los años 70 y donde más ha crecido la iniciativa privada desde entonces. Su industria, la más boyante de Asia, gravita alrededor de la potencia financiera de la vecina Hong Kong, la ex-colonia británica y el único lugar del país donde el Partido Comunista respeta la mayoría de las libertades individuales. Los políticos de Cantón van siempre un paso por delante del resto y en los últimos años han abierto la mano en algunos capítulos. Uno de los más sonados fue el motín de Wukan de 2011, en la que este pueblo de pescadores y campesinos se levantó violentamente contra las corruptas autoridades locales, derrocándolas. En lugar de mandar que el Ejército aplastase a los rebeldes, el gobernador de Cantón, Wang Yang, considerado uno de los más liberales del Partido, decidió negociar con ellos y convocar unas elecciones simbólicas para gobernar el pueblo. Los "aperturistas"de Cantón, sin embargo, no consiguieron hacerse con puestos importantes en el último Congreso Nacional del Partido y su peso en la política nacional es por ahora reducido.