Jóhannesson acaricia el triunfo en las elecciones presidenciales en Islandia

«El futuro es brillante. Vamos a celebrar nuestra existencia», declaró.

Gudni Johannesson junto a su mujer y  a su familia antes de ejercer su derecho a voto
Gudni Johannesson junto a su mujer y a su familia antes de ejercer su derecho a voto

El historiador Gudni Th. Jóhannesson, el claro favorito según los sondeos previos, se perfila como el ganador de las elecciones presidenciales celebradas este sábado en Islandia, según el recuento provisional.

El historiador Gudni Th. Jóhannesson, el claro favorito según los sondeos previos, se perfila como el ganador de las elecciones presidenciales celebradas este sábado en Islandia, según el recuento provisional.

Escrutadas casi dos cuartas partes de los votos, Jóhannesson obtiene cerca del 38 %, y le sigue con el 29,8 % la empresaria Halla Törnasdóttir, mientras que el ecologista Andri Snær Magnason y el ex primer ministro David Oddsson logran el 14 y el 13,2 %, respectivamente.

Gudni Th. Jóhannesson encabeza el escrutinio en los siete distritos electorales en los que se divide este país de unos 330.000 habitantes, en unos comicios que se disputan a una sola vuelta.

De confirmarse su triunfo, Jóhannesson reemplazaría al presidente con más tiempo en el cargo, Ólafur Ragnar Grímsson, quien ocupó el puesto durante veinte años.

Jóhannesson apareció la madrugada del domingo en la televisión RÚV para celebrar lo que parece ser su victoria, así como ya su 48 cumpleaños, y afirmó que aunque no se han contado todos los votos "creo que la victoria está en nuestras manos".

El candidato que encabeza el recuento expresó su agradecimiento a sus seguidores y dijo que la gente puede confiar en él.

"El futuro es brillante. Vamos a celebrar nuestra existencia ", declaró.

Johannesson dijo que le aguardan muchos retos y tareas como presidente de Islandia, un cargo sobre todo honorífico, dado que el poder real está en manos del primer ministro elegido en las urnas.

Añadió que asumirá el cargo a principios de agosto, según la costumbre y la tradición islandesa, y afirmó que "vamos casi con toda seguridad a las elecciones parlamentarias de este otoño".

El anterior presidente, Grímsson, había dicho en su discurso de Año Nuevo que no buscaría un sexto mandato, pero cambió de idea tres meses después apelando a la crisis política originada a principios de abril por la difusión de los llamados papeles de Panamá, aunque finalmente desistió por la aparición de otros aspirantes de peso.

Las informaciones periodísticas sobre el uso de sociedades en paraísos fiscales de personalidades de diferentes ámbitos a nivel internacional provocaron la renuncia hace dos meses del primer ministro, el centrista Sigmundur David Gunnlaugsson.

El escándalo de los papeles de Panamá, que también salpicó a la familia del presidente, provocó una oleada de protestas en Islandia que recordaron a las de 2008 con la crisis financiera que sufrió especialmente este país y que se llevó por delante al entonces Gobierno del conservador Geir H. Haarde.

El probable futuro presidente, el sexto desde la independencia del país de Dinamarca en 1944, había incidido en campaña en superar el clima de enfrentamiento y decepción causado por ese escándalo y había tratado de distanciarse del modo de ejercer el cargo de su predecesor.

Grímsson llegó a usar hasta tres veces su derecho de veto, las dos últimas para obligar a hacer un referendo sobre una ley del Parlamento islandés para pagar a los gobiernos británico y holandés el dinero adelantado a sus ahorradores tras la quiebra del banco islandés Icesave en 2008.

Jóhanesson ha defendido una reforma constitucional que permita que se convoquen consultas populares si un porcentaje de los electores lo quiere y convertir al presidente en una figura más simbólica.

Halla Törnasdóttir, a la que las encuestas indicaban una tendencia ascendente los últimos días, logra una sorprendente segunda plaza por delante de quienes a priori parecían los principales rivales del ganador.

La empresaria islandesa se pudo haber beneficiado de su decisión de mantenerse al margen de los ataques lanzados en campaña contra Jóhanesson por otros candidatos, sobre todo por el ex primer ministro y exgobernador del Banco Central David Oddsson, actual editor de "Morgunbladid", principal periódico islandés.

Oddsson, que impulsó políticas neoliberales en sus últimos gobiernos, fue señalado por el informe de una Comisión Parlamentaria difundido en 2010 como uno de los responsables de la crisis que colocó a Islandia al borde del colapso en 2008.

Gudni Th. Jóhannesson, que este domingo cumple 48 años, ejerce como profesor asociado de historia en la Universidad de Islandia y carece de experiencia política previa. Efe