Bruselas

La austeridad enfrenta a Juncker y Schulz

España se cuela en el primer debate televisivo entre los dos principales aspirantes a presidir la Comisión

Los candidatos del PSE, Martin Schulz, y del PPE, Jean Claude Juncker, ayer en el debate de France 24
Los candidatos del PSE, Martin Schulz, y del PPE, Jean Claude Juncker, ayer en el debate de France 24larazon

El primer debate televisado entre los candidatos a presidir la Comisión Europea, el luxemburgués Jean Claude Juncker, del Partido Popular Europeo (PPE), y el alemán Martin Schulz, del Partido Socialista Europeo (PSE), dejó ayer patente la gran coincidencia entre ellos en la mayoría de los temas. No obstante, el democristiano tuvo que defender las recetas contra la crisis tomadas por los Veintiocho. Por el contrario, Schulz, que no ha tenido responsabilidades de gobierno, se pudo permitir el lujo de criticar las soluciones aplicadas por la troika y apostar por dar un giro en la política comunitaria para aumentar la inversión y paliar el paro.

La crisis en España, uno de los países más azotados de la zona euro, también salió a relucir en el transcurso del encuentro. El aspirante conservador puso el acento en que los problemas fueron fruto de los errores de los Gobiernos socialistas, mientras que el candidato del PSE recalcó que fue la especulación y la burbuja inmobiliaria lo que realmente llevó a España a su etapa más oscura. «España tenía un presupuesto y un nivel de deuda muy apreciados por muchos Estados miembros hasta que se ha producido la crisis bancaria e inmobiliaria», manifestó. Juncker admitió que «es evidente» que «ha habido diversas razones» para el origen de la crisis. «No digo que sólo el déficit o la deuda fueron los culpables, hubo otros elementos como la burbuja inmobiliaria», reconoció. Este debate, que duró 45 minutos y fue televisado por France 24, rezumó, no obstante, lugares comunes y falta de gracia que hacen temer los peores resultados de participación en las europeas del próximo 25 de mayo. El lugar elegido, la solemne Biblioteca Solvay de Bruselas, daba un empaque al escenario de seriedad al que tampoco ayudó el tono de las preguntas, defendidas por dos periodistas que tenían que tocarse en la pierna para dejar hablar a los interlocutores. Los 27 millones de parados fueron uno de los temas más mencionados por ambos, pues coincidieron en que, mientras no se resuelva esta lacra, «la crisis no estará superada». «No hemos salido de la crisis, no está todavía detrás, pero estamos en una avenida que permitirá salir», consideró el luxemburgués. Para Schulz, en cambio, la disciplina presupuestaria fue «inevitable», pero ahora lo que se necesita es «inversión estratégica para el empleo». Frente a ello, Juncker recalcó que las políticas de rigor y disciplina son consecuencia de los «patinazos» del pasado. «Si hubiera habido menos derrapajes en los últimos 10 ó 15 años, las medidas habrían sido menos exigentes, pero, como las cuentas publicas no eran las adecuadas, hubo que usar el rigor, especialmente en el sur», explicó.

Una solución política en Ucrania

En cuanto a la inmigración, los dos candidatos se mostraron próximos. Juncker se distanció claramente de la extrema derecha y reivindicó que Europa siga siendo tierra de acogida, así como el derecho a la libre circulación como piedra angular de la construcción europea. Schulz, por su parte, puso el acento en la necesidad de desarrollar una política europea de inmigración legal. En política exterior, ambos rechazaron la posibilidad de una guerra contra Rusia.