La oposición vuelve a salir a las calle contra el “fraude” de Evo Morales

Cargas policiales para disolver las manifestaciones en La Paz

Enfrentamiento entre seguidores de Evo Morales y opositores/Reuters
Enfrentamiento entre seguidores de Evo Morales y opositores/Reuters

Cargas policiales para disolver las manifestaciones en La Paz

Las protestas por la polémica reelección de Evo Morales como presidente de Bolivia han vuelto a conmocionar las calles de la capital después de que la policía disparase gases lacrimógenos mientras el mandatario en ejercicio y el candidato de la oposición,, Carlos Mesa, disputan por realizar o no una auditoría de los resultados.

La breve suspensión de la publicación de los resultados del recuento electrónico de las presidenciales del 20 de octubre, que dio la victoria por un escasísimo margen a Morales en la primera vuelta, ha provocado desde entonces protestas y huelgas que han cerrado carreteras, escuelas y negocios en todo el país. Los más graves de ayer se produjeron en Santa Cruz, donde cinco manifestantes resultaron heridos de bala.

En La Paz, los manifestantes de la oposición montaron barricadas de cuerdas, tablas de madera y láminas de metal. Filas de policías antidisturbios con casco se alinearon en algunas calles, separando a los partidarios de Morales de los manifestantes opuestos al presidente. Los agentes utilizaron gases lacrimógenos en al menos dos lugares para dispersar a los manifestantes.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) y Morales, de 60 años, niegan cualquier irregularidad. El presidente, que ha estado en el cargo casi 14 años y es el líder más antiguo de América Latina, ha llegado a ofrecer que la Organización de Estados Americanos (OEA) audite los resultados y que se someterá a una segunda vuelta si se encuentra un fraude.

“Nosotros, de la manera más transparente y segura, confiando en la soberanía del pueblo, hemos invitado a una auditoría internacional”, dijo el vicepresidente Álvaro García a los periodistas este martes. “Llamamos a la OEA y los países hermanos para que puedan aclarar cualquier duda con respecto a la campaña maliciosa del candidato perdedor, que se niega a aceptar la decisión del pueblo boliviano”, dijo García. “Queremos pedirle a Carlos Mesa, el candidato perdedor, que se una a la auditoría”, agregó. “Esperamos una respuesta rápida y afirmativa”, informa Reuters.

Mesa contestó frente a los periodistas en la ciudad industrial de Santa Cruz que quería garantías del gobierno de que los resultados de cualquier recuento serán vinculantes. “¿Están preparados para reconocer los resultados finales del TSE?”, preguntó Mesa. “¿Está preparado el Gobierno para dar marcha atrás?”

“No aceptaremos una solución que se burle de la voluntad popular. No aceptaremos una solución que le dé la espalda a la votación del 20 de octubre y no le daremos la espalda a las personas que luchan democráticamente y pacíficamente en las calles”, dijo. .

El 20 de octubre, con el 84% de los voto, todo indicaba que Morales se dirigía a una segunda vuelta con Mesa. Sin embargo, cuando se reanudaron las labores de recuento, después de casi 24 horas, Morales ya había logrado una victoria muy justa: el recuento final le dio el 47.08% de los votos frente al 36.51% de Mesa, menos de un punto porcentual más que el margen de 10 puntos necesario para evitar una segunda vuelta.