La seguridad de Israel, en juego

La Razón
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El acuerdo que ayer se hizo público en Suiza preocupa seriamente a Israel. El primer ministro, Benjamin Netanhayu, desconfía de este pacto y considera que de cierto modo legitima el enriquecimiento de uranio por parte de Irán, dejando al país en una posición en la que les sería posible adquirir una bomba en cuestión de meses si así lo desearan. También es consciente de que la única manera de eliminar por completo la amenaza nuclear iraní es que EE UU ejerza una fuerte presión sobre Teherán, incluyendo sanciones aún más duras y una fuerza militar explícita. Netanyahu se opone firmemente a este pacto porque cree que EE UU puede conseguir más a través de la presión que de la diplomacia. La relación entre un Israel nuclear y un Irán nuclear sería menos estable que la relación que mantenían Estados Unidos y la URSS durante la Guerra Fría. Así que el «premier» israelí tiene razones suficientes para estar preocupado. Además, recientemente, los israelíes han dado su apoyo electoral a Netanyahu y a su postura respecto al programa atómico iraní. Por otra parte, a pesar de que Irán haya aceptado este pacto, no se puede olvidar que los ayatolás puede continuar con sus actividades secretas atómicas en otros países aliados como Yemen, Irak o Siria. El primer ministro de Israel considera que Obama no ha hecho lo suficiente en este sentido. EE UU tiene más opciones de afrontar la amenaza del programa nuclear iraní, así que puede permitirse ser más paciente. Por su parte, Israel no se encuentra en esta posición de seguridad. Aunque bien es cierto que Obama, de puertas para dentro, tampoco se encuentra en una situación favorable en este aspecto, ya que los republicanos se han mostrado desde el principio totalmente en contra de cualquier acuerdo con Irán y siguen exigiendo castigar a Irán con más sanciones.

*Investigador y analista del Royal United Services Institute (RUSI)