La ultraderecha, árbitro de las elecciones suecas

Los sondeos anticipan una estrecha victoria socialdemócrata tras ocho años de Gobiernos conservadores. El deterioro de los servicios públicos pasa factura a Reinfeldt

El líder opositor Stefan Löfven y el primer ministro sueco Fredrik Reinfeldt participan en un debate entre líderes del Gobierno y la oposición
El líder opositor Stefan Löfven y el primer ministro sueco Fredrik Reinfeldt participan en un debate entre líderes del Gobierno y la oposición

Sin un claro ganador. Así se presentan las elecciones de mañana en Suecia. Tras ocho años de Gobiernos conservadores, la oposición roji-verde ha visto cómo su amplia ventaja en los sondeos de los últimos dos años ha caído a apenas cinco puntos. Por si fuera poco, el ascenso del ultraderechista Demócratas Suecos (SD), que podría convertirse en el tercer partido del Riksdag (Parlamento), hará aún más difícil la gobernabilidad. El último sondeo del diario "Expressen"da buena muestra de la reñida batalla electoral: un 40,7% para el bloque de derechas (conservadores, liberales, centristas y cristianodemócratas) y un 46% para el bloque de izquierdas (socialdemócratas, verdes y ex comunistas).

La estrella del primer ministro, Fredrik Reinfeldt, el político que logró romper la hegemonía socialdemócrata en el país escandinavo en 2006 y ser reelegido en 2010 al frente de una coalición de cuatro partidos de centro derecha (Alianza) parece comenzar a agotarse. Ni la buena gestión económica (12% de crecimiento del PIB en ocho años y 7,8% de paro) ni las cinco bajadas de impuestos por valor de 15.000 millones de euros han frenado el desgaste del Partido Moderado de Reinfeldt, al que se le achaca el deterioro de los servicios públicos y la creciente desigualdad en el país del igualitarismo.

En opinión de Ann-Cathrine Junger, profesora de Ciencias Políticas de la Universidad de Södertörn, "la Alianza ha puesto en marcha políticas para que la gente salga a trabajar porque cuando se trabaja, se pagan impuestos para que Suecia pueda permitirse el Estado del Bienestar. Sin embargo –añade­- esto no ha funcionado para todo el mundo. Por ejemplo, se han reducido los beneficios para aquellos que sufren bajas de larga duración. Las diferencias sociales han aumentado más que disminuido".

Cansados de políticos profesionales, los suecos muestran sus preferencias por el líder socialdemócrata, Stefan Löfven, un ex sindicalista sin experiencia política ni parlamentaria de 56 años que promete más inversión en educación y sanidad. En un intento por tranquilizar a los empresarios, se ha comprometido también a mantener los recortes fiscales y la privatización de la gestión de los servicios públicos. Löfven confía así recuperar el voto de las clases medias y mejorar el resultado electoral de hace cuatro años, cuando el Partido Socialdemócrata, el más grande y antiguo de Suecia, obtuvo su peor resultado desde la I Guerra Mundial.

Sin embargos, con el 30% que le vaticinan los sondeos, difícilmente podrán los socialdemócratas encabezar un Ejecutivo en solitario. Löfven se verá obligado a pactar un Gobierno en minoría con Los Verdes, "su socio preferido", y buscar el más difícil apoyo del Partido de la Izquierda, con el que los dos otros grupos mantienen numerosas diferencias en política económica, fiscal o de defensa. Un hándicap frente a la derecha, que concurre en coalición a las urnas.

Tras dar la campanada en los comicios de 2010 al entrar por primera vez en el Parlamento, los ultraderechistas Demócratas Suecos (SD) han tratado de dominar el debate político con un mensaje simplista que culpa a los inmigrantes del aumento de la criminalidad, abusar del generoso Estado del Bienestar y del elevado paro juvenil (20-25%). Pese a la cuarentena a la que les ha sometido el resto de partidos, lo cierto es que los 20 diputados del DS han apoyado en el 90% de las votaciones a la Alianza de Reinfeldt, en minoría durante la última legislatura. "La estrategia es muy simple: tenemos que ser tan grandes que no podamos ser ignorados", explica sin ambages el joven líder del partido extremista, Jimio Abesón, que desde 2005 se ha encargado de apartar a los elementos neonazis y racistas. Con todo, este lavado de cara no ha evitado que con frecuencia los dirigentes de este lobo con piel de cordero se vean forzados a dimitir tras hacer comentarios racistas o agredir a inmigrantes.

Ante el horizonte de que ni izquierda ni derecha puedan formar un Gobierno estable, Reinfeldt ha tendido la mano a todos los partidos para no depender de los votos de los xenófobos: "Se debe intentar llegar a acuerdos amplios siempre que sea posible". "El objetivo es aislar a los Demócratas Suecos e impedir su influencia, que no se dependa de ellos en ningún caso ni se busque su apoyo", aseguró el líder del Partido Moderado en un claro guiño a Los Verdes, en los que se ha apoyado los últimos años para aprobar en el Parlamentos las leyes sobre inmigración.

Del mismo modo, Löfven no descarta la posibilidad de formar una coalición inédita con el Partido de Centro o los cristianodemócratas, con los que comparte la prioridad de mejorar la educación después de que el informe PISA no dejara muy bien parados a los estudiantes suecos. "Los socialdemócratas no han alcanzado un acuerdo con Los Verdes y los grandes partidos se muestran muy abiertos en términos de con quien podrían colaborar en el futuro", explica Li Bennich Björkman, politóloga de la Universidad de Uppsala. "Creo que es bastante probable que veamos que ocurra algo diferente en las elecciones". El ascenso de la ultraderecha, de la que Suecia, a diferencia de sus vecinos nórdicos, permanecía inmune hasta 2010, amenaza con cambiar para siempre el tradicional mapa político.

SUECIA: DATOS BÁSICOS

POBLACIÓN: 9,7 millones

SUPERFICIE: 449.964 km2

PIB: 420.849 millones de €

PARO: 7,8%

RENTA PER CÁPITA: 43.800 €

DEUDA PÚBLICA: 40%

SONDEO ("Expressen")

Partido Socialdemócrata: 30%

Partido Moderado: 21,9%

Los Verdes: 9,3%

Partido Liberal: 7%

Partido de Centro: 6,8%

Demócratas Suecos: 9,4%

Partido de la Izquierda: 6,7%

Democristianos: 5%

BLOQUE DE DERECHA: 40,7%

BLOQUE DE IZQUIERDA: 46%

ELECCIONES 2010

Partido Socialdemócrata: 30,7%

Partido Moderado: 30,1%

Los Verdes: 7,3%

Partido Liberal: 7,1%

Partido de Centro: 6,6%

Demócratas Suecos: 5,7%

Partido de la Izquierda: 5,6%

Democristianos: 5,6%

BLOQUE DERECHA: 49,2%

BLOQUE IZQUIERDA: 43,6%

PARLAMENTO ACTUAL (RIKSDAG): 349 diputados

Partido Socialdemócrata: 112

Partido Moderado: 107

Los Verdes: 25

Partido Liberal: 24

Partido de Centro: 23

Demócratas Suecos: 20

Partido de la Izquierda: 19

Democristianos: 19