Política

La violencia en Bangui culmina un año de crisis en República Centroafricana

La República Centroafricana vive una grave crisis desde finales de 2012, que en las últimas horas experimentó una escalada de violencia con enfrentamientos que han causado decenas de muertos y el anuncio de una intervención militar inminente de fuerzas francesas y africanas.

La crisis comenzó hace un año cuando cuatro facciones rebeldes musulmanas agrupadas en la formación Séléka se levantaron en armas al considerar que el presidente François Bozizé no había respetado los acuerdos de paz de 2007.

Estos acuerdos preveían la integración de combatientes rebeldes en el Ejército, la liberación de prisioneros políticos y el pago a los milicianos sublevados que optaran por el desarme.

Los países de la región enviaron entonces una fuerza multinacional para defender la capital, Bangui, del avance de insurgentes, que llegaron a estar a sólo 160 kilómetros.

El pasado enero comenzaron en Libreville negociaciones entre el Gobierno y los líderes de Séléka, que finalizaron con la firma de unos nuevos acuerdos de paz, que contemplaban un alto el fuego y la formación de un gobierno de unidad nacional.

Pero, a pesar de esos acuerdos, los rebeldes perpetraron un golpe de Estado el 24 de marzo de 2013 que depuso a Bozizé y situó al frente del país al líder de Séléka, Michel Djotodia.

Esta es la cronología de la crisis en la República Centroafricana:

2012

19 diciembre.- La coalición Séléka, compuesta por cuatro grupos rebeldes, se alza en armas en el norte del país al considerar que el presidente François Bozizé, no ha respetado unos acuerdos de paz firmados en 2007.

30 diciembre.- La comunidad internacional empieza a evacuar a sus diplomáticos ante el recrudecimiento del conflicto.

2013

11 enero.- Los rebeldes y el Gobierno llegan a un acuerdo en Libreville (capital de Gabón) que contempla un alto el fuego, un gobierno de transición durante un año y la permanencia en el poder del presidente Bozizé.

17 enero.- El presidente centroafricano nombra primer ministro a un líder opositor, Nicolas Tiangaye.

25 enero.- Continúan los ataques por parte de los grupos rebeldes, a pesar de los acuerdos.

7 febrero.- Se forma un Gobierno de unidad nacional que incluye a los rebeldes.

12 marzo.- Los rebeldes de Séléka reanudan su lucha armada al ocupar tres ciudades del sureste del país en los dos últimos días a pesar de los acuerdos.

24 marzo.- Los rebeldes toman Bangui, la capital, y deponen mediante un golpe de Estado a Bozizé que huye a la vecina República Democrática del Congo. El líder de esta coalición, Michel Djotodia, se proclama nuevo presidente.

- Francia refuerza su contingente militar con tropas procedentes de Gabón.

25 marzo.- La Unión Africana suspende la participación de la República Centroafricana en ese organismo e impone sanciones contra los líderes de Séléka.

- Bozizé se refugia en Camerún mientras el nuevo presidente anuncia la convocatoria de elecciones generales en un plazo de tres años.

6 abril.- Djotodia anuncia la creación de un Consejo Supremo de Transición que tendrá como objetivo, entre otros, el nombramiento de un nuevo mandatario que estará al frente del país los próximos 18 meses.

1 junio.- Las autoridades golpistas dictan una orden de arresto internacional contra Bozizé.

18 agosto.- Djotodia es investido presidente.

6 septiembre.- Una misión conjunta de dos agencias humanitarias de la ONU corroboran los "horrores"que se están perpetrando en la República Centroafricana, donde se queman aldeas enteras y se perpetran toda clase de abusos contra sus habitantes.

9 septiembre.- Al menos sesenta muertos en el norte en enfrentamientos entre grupos armados leales a Bozizé y los exrebeldes de Séléka.

14 octubre.- El presidente de Francia, François Hollande, aboga por desplegar una misión africana apoyada por la ONU para estabilizar la situación.

5 diciembre.- La ONU autoriza una intervención militar africana y francesa para proteger a la población civil y devolver la calma al país, donde los enfrentamientos han causado al menos 50 muertos, según Médicos sin Fronteras (MSF).