Lester Toledo: «El chavismo sabe que tiene que desprenderse de Maduro para sobrevivir»

El diputado de Venezuela y mano derecha de Leopoldo López asegura que el referéndum revocatorio se celebrará este año. El dirigente de Voluntad Popular afirma que «Diosdado Cabello tiene el sueño frustrado de ser presidente»

El diputado venezolano Lester Toledo, antes de la entrevista, en Madrid
El diputado venezolano Lester Toledo, antes de la entrevista, en Madrid

El abogado Lester Toledo está en el punto de mira de las autoridades venezolanas. Desde hace un mes, el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, le amenaza desde su programa de televisión con encarcelarle. Toledo es miembro del partido opositor Voluntad Popular y mano derecha de Leopoldo López, el político condenado a 14 años de prisión. Después de casi un mes de gira por EE UU y Europa para promover la liberación de los presos políticos, Lester Toledo denuncia amenazas contra él y su familia y cree que el Gobierno tiene la intención de detenerle. “En Venezuela todos tenemos un ticket, y ahora ha salido mi número. El Gobierno viene a por mí”.

-¿De qué le acusan las autoridades de Venezuela?

-Yo soy diputado del Consejo Legislativo del estado de Zulia. Y el gobernador de Zulia, un tipo muy poderoso que se llama Francisco Arias Cárdenas, es uno de los hombres fuertes del PSUV, golpista con Chávez y miembro del ala más radical del Gobierno, además de aliado número uno de Diosdado Cabello. Este gobernador está inmerso en unos hechos terribles de corrupción por obras de miles de millones de bolívares aprobadas que nunca se terminaron. Yo lo denuncié. En la Asamblea Nacional me atreví a iniciar un proceso de investigación para interpelar al gobernador. Ese es el delito que cometí. Y para taparlo, me acusan de paramilitarismo y de que los recursos para la campaña de mi partido, Voluntad Popular, provienen del narcotráfico, de que yo soy un narcotraficante.

-¿Le han amenazado?

-Cuando comenzó la interpelación en el Parlamento se iniciaron las amenazas, un psicoterror al más puro estilo cubano castrista. Han llamado a mi esposa este mes que he estado fuera para decirle que no regrese porque me van a matar. Tengo medidas de protección en Venezuela porque estoy amenazado. Incluso la Corte Interamericana de Derechos humanos me otorgó medidas cautelares de protección la semana pasada.

-¿Existe una orden judicial contra usted?

-No existe una orden judicial sino política. El 12 de mayo, el ministro de Interior y Justicia salió en la televisión inventando testimonios sobre mí. Pusieron a un muchacho desde un calabozo a decir que yo le había pagado para promover acciones de terrorismo. Dicen que me están esperando y que tienen lista mi celda, que soy un prófugo de la justicia. Su locura llegó al punto de que el SEBIN apresó al personal del aeropuerto porque me dejaron salir del país.

-¿Está preparado para afrontar una posible detención y encarcelamiento?

-Estoy preparado mental, psicológica y espiritualmente para lo que venga. Soy socio político de Leopoldo López y yo no podría dormir tranquilo ni una sola noche quedándome en Europa o en EE UU mientras él está preso por dar la cara. No critico a quienes lo han hecho. Carlos Vecchio tomó el exilio como política y lo admiro, ha hecho un aporte muy grande a la lucha. No es más valiente el que está en una cárcel o el que está haciendo un trabajo internacional. Todo se complementa. Eso va en el ADN de cada quien, es una decisión muy personal que involucra tu libertad y, en algunos casos, tu vida. En los cuarteles están torturando a la gente, hay cientos de denuncias registradas, y eso me puede pasar. Yo voy de frente contra las adversidades. También creo en el sentido histórico de esta lucha. Dentro de veinte años mi hija me preguntará qué hacía yo mientras el país se hundía y mataban a la gente y apresaban a políticos. Quiero responder a mi hija que yo tenía la frente alta y que estaba enfrentando esta dictadura.

-¿No puede ser más útil fuera de la cárcel?

-Hay gente que lo está haciendo muy bien, como Lilian, pero cada uno tiene un rol en esta lucha. Dormiría mucho mejor en un calabozo de Venezuela que fuera, en un hotel de cinco estrellas. No me voy a ir de Venezuela, no les voy a entregar mi carrera política. Soy candidato y las encuestas de Zulia para gobernador dicen que estoy primero. Hay un riesgo muy alto de que me arresten, pero lo asumo. Leopoldo no merece menos. Está ahí por todos nosotros, igual que Daniel Ceballos y Antonio Ledezma. Estamos en la misma lucha.

-Y su familia, ¿qué piensa de esta situación?

-Está sufriendo mucho. Lo que vive mi mujer es incomparable con lo que vive una madre de a pié en Venezuela. Mi mujer sufrirá si voy a la cárcel, pero más sufren las madres que van al hospital y se les muere su hijo por falta de nutrición y medicinas. En Zulia, en la Guajira dos niños murieron hace unos días por falta de alimentación. Las madres que llevan 14 horas diarias en una cola para conseguir comida y vuelven indignadas y llorando muchas veces porque no tienen comida que traer. Ese sufrimiento es mucho mayor. Que mi mujer sufra porque estuviera en la cárcel es una tontería comparada con la situación de derechos humanos en mi país. Ella me conoció en la universidad, era presidente del Centro de Estudiantes de Derecho. así que, bueno, ella sabe con quién se casó.

-¿Habrá revocatorio este año?

-Sí, porque el revocatorio depende de la gente. El gran error del gobierno es creer que depende del CNE o de ellos. Depende de la gente, que ya lo activó, de la lucha y la presión. El revocatorio es el verdadero diálogo. Si tuviera la oportunidad de hablar con el presidente Zapatero le diría que el diálogo en Venezuela está en las urnas, en el revocatorio. No se puede mendigar un derecho que está en nuestra Constitución.

-¿Cree que Diosdado Cabello, número dos del chavismo, prefiere que Maduro caiga?

-Si son algo inteligentes, esa es la visión de todos los militantes de su partido, el PSUV. El chavismo comenzó una caída en picado con Chávez y se terminó de hundir con Maduro, y la prueba son las elecciones del 6 de diciembre. Maduro no es el portaviones que fue Chávez, sino un submarino que terminó hundiendo a todos los candidatos de su partido. Durante la campaña no querían hacerse la foto con él. El chavismo, si quiere sobrevivir en Venezuela, sabe que tiene que desprenderse de Maduro. Y Diosdado es un resentido porque tiene un sueño frustrado de ser presidente. En el chavismo no hay un liderazgo monolítico sino dos gobiernos, hay una desconexión.

-¿Ya no hay miedo entre los venezolanos por firmar para un referéndum que acabe con Maduro?

-No estar en la lista de los que ahora apoyan el revocatorio es una raya, algo malo. Estar en la lista es un privilegio, más del 80% de los venezolanos quieren cambio. Estar del lado correcto de la historia está de moda en mi país, es algo chic. En 2004 hubo un referéndum revocatorio, Chávez lo aceptó y lo ganó. Hubo mucho miedo para firmar para el revocatorio, ahora no. No voy a hablar bien de Chávez, que es el padre de la criatura y el culpable de todo esto, pero con Chávez en el poder había comida y medicinas en los hospitales. Ahora hay una crisis inmanejable. Estoy convencido de que esto se acaba este año, antes de diciembre salen del poder. Es insostenible. En los veinte días que llevo fuera de Venezuela, la situación ha empeorado un 400%. Cuando yo salí del país había 15 saqueos diarios; hoy se registran más de 60.

-¿Maduro ha utilizado a Zapatero para ganar tiempo?

-Sin duda, no sé si con buena o mala fe del presidente Zapatero. Quizá lo arregló con Maduro de forma premeditada, no lo sé. Pero la intención de Maduro fue esa. El diálogo de Zapatero va a 20 kilómetros por hora, y la crisis va a 200. Nos va a explotar en la cara. En 2014 ya hubo un diálogo con el Gobierno y la oposición, liderada por Henrique Capriles. Mi partido fue el único que no participó. Para conseguir esa reunión con la oposición, el Gobierno ofreció mucho, entre otras cosas la libertad de presos políticos. La oposición les creyó y fue a la mesa. Lo que vino en las semanas siguientes fue la represión más fuerte de los últimos años. No sirvió para nada.

-¿Cómo sería el chavismo fuera del poder?

-Lo que ellos han dicho es que irían a la guerrilla, que serían un grupo subversivo, no tendrían problema en volver a las armas. Lo han dicho el presidente Maduro y Diosdado Cabello. Ellos nos llaman golpistas, pero quienes dieron un golpe de Estado fueron ellos, un golpe en el que murió mucha gente.