Los candidatos demócratas hablan español pero apenas se les entiende

Los aspirantes demócratas a la Casa Blanca han celebrado su primer debate este miércoles en el Adrienne Arsht Center de Miami. Tres de ellos han sorprendido el público hablando en español. A pesar del marcado accento yankee, ninguno de ello ha brillado por el dominio del idioma.

“El simple hecho de poder hablar en español en una debate de esta importancia es un símbolo del progreso de la sociedad en Estados Unidos” dijo nada más empezar el debate Julián Castro, ex alcalde de San Antonio en Texas. Castro fue el miembro más joven de la administración Obama.

Beto O'Rourke, congresista de 46 años nacido en la fronteriza ciudad de El Paso, sorprendió cuando, en el medio del debate, tradujo su propia respuesta a la lengua de Cervantes. “Necesitamos incluir a cada persona en el éxito de nuestra economía”, dijo en un español más tambaleante.

El Senador negro Cory Brooker ha sido el que menos se ha lucido con un ataque a la política migratoria de Trump. “El Presidente Trump ha demonizado a los inmigrantes”, ha dicho recordando la difícil situación de la frontera con México. Sin embargo se trata de un paso muy importante por parte de un exponente de la comunidad negra, que tradicionalmente ha visto con recelo el auge de del colectivo hispano en el Partido Demócrata.

La senadora Elizabeth Warren, la candidata favorita de la izquierda demócrata, no siguió el ejemplo de su compañeros de partido, a pesar de haberse expresado en castellano en anteriores ocasiones.

Con 24 candidatos confirmados hasta la fecha, el Partido Demócrata, tiene que lidiar con un elevado número de aspirantes. Se han organizado dos debates con los 20 con mejores resultados en los sondeos de intención de voto, entre otros requisitos.