Macri desclasifica los documentos del «caso Nisman»

Recibe a las hijas del fiscal y promete «hacer justicia» tras una investigación con sombras

Macri, su esposa y su hija posan en su casa con las dos hijas de Nisman, Lara (a la derecha del presidente) y Kala (en el centro)
Macri, su esposa y su hija posan en su casa con las dos hijas de Nisman, Lara (a la derecha del presidente) y Kala (en el centro)

Recibe a las hijas del fiscal y promete «hacer justicia» tras una investigación con sombras

Pocos días antes de ser encontrado muerto en el baño de su apartamento de Buenos Aires, el fiscal Alberto Nisman recibió una llamada de la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó: «Doctor Nisman, ¿no quiere que se la incremente la custodia?». «Con la que tengo me alcanza», respondió Nisman. El fiscal había recibido amenazas de muerte por su investigación del «caso AMIA». Esa última semana de diciembre de 2014, Nisman había aparecido en un programa de televisión acusando a la entonces presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y a varios miembros de su Gabinete de proteger a los funcionarios iraníes imputados en el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), que en el año 1994 terminó con la vida de 85 personas.

Un año después de su muerte, la sociedad argentina se sigue preguntando si fue un asesinato o un suicidio. La fiscal encargada del caso, Viviana Fein, determinó que Nisman decidió terminar con su vida, pero fue apartada recientemente de la investigación. Ahora, la jueza Fabiana Palmaghini quiere investigar las conexiones políticas del caso y el papel de los servicios de inteligencia en la muerte del fiscal. En los pliegos de la causa que lleva adelante la jueza Palmaghini se descarta la hipótesis de un homicidio, aunque se investiga la línea del suicidio y del suicidio inducido.

El único imputado en la causa es Diego Lagomarsino, el informático que asegura que le prestó el arma a Alberto Nisman de donde salió el disparo que terminó con su vida. Recluido en su casa de Córdoba para evitar el acoso de los medios de comunicación, Lagomarsino volvió a hablar un año después para afirmar que se trató de un suicidio. «Hay que ver si lo hizo porque quiso o porque lo obligaron», añadió. Por otro lado, el amigo del fiscal y escritor Gustavo Perednik considera que se trató de un homicidio: «La mayor parte de la gente sabe que Alberto fue asesinado. Es clarísimo», declaró a un medio argentino. «No había pólvora en su mano, el revólver estaba detrás del hombro izquierdo cuando Alberto era diestro, la bala penetró en su cuerpo sin tocar el cráneo en una posición muy incómoda para un suicida y no había indicio psicológico», enumeró. Son muchas las dudas que todavía envuelven a esa noche del 18 de enero de 2015 que sacudió a la sociedad argentina y que llevó a cientos de miles de personas a la calle para pedir respuestas.

La intensidad del año electoral en Argentina situó en un segundo plano a la muerte del fiscal. Ahora, la llegada de Mauricio Macri al poder ha reabierto el debate. El nuevo Gobierno argentino ordenó desclasificar toda la documentación que tenga que ver con el fiscal de la «causa AMIA». «Hay una deuda pendiente», aseguró el máximo mandatario argentino después de reunirse con las hijas de Nisman este pasado fin de semana. Macri prometido durante ese encuentro «hacer justicia». Ayer, el abogado de la familia aseguró que Cristina Fernández había intentado apartar a Nisman del «caso AMIA» en 2014.

El nuevo Ejecutivo apoyó la marcha «Velas por Nisman» que se celebró en la Plaza Alemania de Buenos Aires, convocada por la Delegación de Asociaciones Israelitas de Argentina (DAIA), y que llamó a encender focos de luz para «plasmar la esperanza de que se esclarezca cómo fue la muerte y en qué circunstancias», según el comunicado emitido. La sociedad argentina lo demanda.

El atentado de la AMIA, que Nisman investigaba desde hacía diez años, sigue sin resolver porque los sospechosos, cinco iraníes, entre los que se encuentran el ex presidente Akbar Hashemi Rafsanyani y el ex ministro de Defensa Ahmad Vahidi, nunca han sido interrogados.

Doce meses sin consuelo

El fiscal general Ricardo Sáenz sostuvo que «la posición de este Gobierno» en relación a la muerte del fiscal Alberto Nisman «es diametralmente opuesta a la del Gobierno anterior», al destacar que las hijas del funcionario judicial fallecido «tuvieron que esperar un año para que un presidente le rindiera un homenaje a su padre». Lara y Kala fueron recibidas el domingo por el presidente Macri y su esposa.