Malala dedica el Sájarov a «los héroes sin nombre de Pakistán»

«Muchos niños no quieren una Xbox, prefieren un libro». Malala emociona a la Eurocámara al recibir el Premio Sajarov

Malala dedicó hoy su premio a los "héroes sin nombre de Pakistán".
Malala dedicó hoy su premio a los "héroes sin nombre de Pakistán".

Hay personas que impresionan. Claramente, una de ellas es la joven paquistaní Malala Yousafzai, que recibió ayer el premio Sajarov en el Parlamento Europeo con tan ólo 16 años. Menuda, sonriente, ataviada con un «sari» tradicional de color salmón, hizo un discurso impecable y emotivo en el que destacó que «son los poderosos los que tienen que luchar para que sobrevivan los más débiles». La activista por el derecho de las niñas a la educación, que fue tiroteada por los talibanes por su lucha, dedicó su premio a la Libertad de Conciencia a los héroes sin nombre de Pakistán y a todos los que luchan por los derechos y las libertades.

Entre los asistentes, se hallaba su padre, el maestro Ziauddin Yousaf, quien la animó con 12 años a escribir un blog con seudónimo para la BBC denunciando los problemas de las niñas en su país.

La joven pakistaní dijo tener la esperanza de que «el Parlamento Europeo mire más allá de Europa y se fije en los países donde hay sufrimiento» y no se respetan los derechos humanos.

«Hay muchos niños que no tienen qué comer ni qué beber, y también hay muchos niños que quieren aprender», declaró, y agregó que «son 57 millones los menores privados de educación que no pueden ir a la escuela». «Son niños que no quieren un iPhone, una Xbox, una Playstation o chocolate. Lo único que quieren es un libro», sentenció.

También lamentó que en Pakistán las niñas «sufran a menudo acoso sexual y no las dejen ir más allá del perímetro de su casa». «Hay que cambiar de mentalidad. Un país no es más fuerte por el número de soldados que tiene, sino por su índice de alfabetismo», señaló.

Coincidiendo con la celebración ayer del Día Universal del Niño, Malala reclamó a los países de la UE a que se movilicen para garantizar el derecho a la educación en Asia y apoyar a los que más sufren en todo el mundo. «Si la juventud tiene educación y empleo podremos cambiar el futuro de Pakistán», dijo la galardonada.

Malala recibió el premio de manos del presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, quien dijo sentirse «orgulloso» de que la institución rindiera homenaje «a la inmensa valentía demostrada por una heroína, una superviviente, una niña de 16 años de edad que desafió el fanatismo para defender su derecho a ir a la escuela». «Nos ha recordado una verdad fundamental: dar a la gente acceso al conocimiento es la mejor inversión que puede hacer una sociedad en la lucha contra la intolerancia, el aislamiento, la violencia y la pobreza», agregó Schulz.