Macron deja abierta la puerta de la UE a May

El presidente francés recuerda tras recibir a la «premier» en el Elíseo que todo es posible mientras duren las negociaciones del Brexit. Los «tories» y los unionistas aún no han cerrado un pacto.

May viaja hoy a París para reunirse con el jefe de Estado francés antes acudir al estadio de Saint Denis para presenciar un partido amistoso entre las selecciones de fútbol de Francia e Inglaterra.

El presidente francés recuerda tras recibir a la «premier» en el Elíseo que todo es posible mientras duren las negociaciones del Brexit. Los «tories» y los unionistas aún no han cerrado un pacto

Theresa May fue recibida ayer en el Palacio del Elíseo por un Emmanuel Macron al que todo parece salir bien, mientras que la primera ministra británica y su partido parecen sumidos en un buen «lío», como ella misma reconoció ayer. Para Macron se perfila una Asamblea con una mayoría absoluta desbordante a partir del domingo, mientras que May acaba de perder la mayoría que poseía en las elecciones anticipadas. El «Financial Times» se quejaba de que ahora tienen un «líder fuerte y estable, pero en Francia, no en Reino Unido».

Entre los temas que abordaron los dirigentes figuraba la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea. A sólo unos días del inicio de las discusiones sobre el Brexit, el resultado de las legislativas en el Reino Unido ha sembrado la duda sobre la capacidad de la «premier» para liderar un Brexit «duro», y el nuevo presidente de Francia apuesta por una actitud firme frente a Londres. Durante la campaña prometió que velaría para que no hubiera «ventajas indebidas» para los británicos durante las negociaciones. Su agenda es proeuropea y ayer insistió en que «las negociaciones comiencen lo antes posible». May anunció que las conversaciones comenzarán la próxima semana.

Durante la rueda de prensa conjunta, Macron aseguró que la puerta de le UE permanecerá abierta a Londres mientras duren las negociaciones del Brexit, si bien reconoció las dificultades de dar marcha atrás al proceso. Haciéndose eco de unas declaraciones del ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, en este sentido, Macron expresó que «por supuesto la puerta se mantendrá abierta mientras las negociaciones del Brexit no hayan concluido». Sin embargo, Macron reconoció que «la decisión soberana de abandonar la UE ha sido tomada y yo la respeto».

La salida de Reino Unido de la UE no impide que París y Londres deban reforzar los lazos especialmente en la lucha contra el terrorismo, la inmigración ilegal o en defensa. Macron puso el futuro de las relaciones entre ambos países bajo el signo de «la solidaridad y la eficacia». En materia antiterrorista, anunció un plan de acción «muy concreto», dirigido a reforzar las obligaciones de los operadores para que supriman «en todo tipo de medio» los contenidos que promueven el odio y el terrorismo con mayor celeridad, a mejorar el acceso a los contenidos encriptados y a acentuar la cooperación internacional para mejorar el acceso a las informaciones de internet obtenidas en las investigaciones judiciales y policiales.

Tras la reunión en el Palacio del Elíseo, May y Macron asistieron al amistoso de fútbol Francia e Inglaterra en el que se rindió homenaje a las victimas de los atentados de Londres y Manchester.

El encuentro se produjo después de que May hiciese un llamamiento a los diputados para mantener un «espíritu de unidad nacional» en la primera sesión en Westminster tras su fracaso en las urnas. Cuando adelantó las elecciones soñaba con un regreso triunfal a los Comunes, pero tras perder la mayoría absoluta es consciente de que depende más que nunca del apoyo de la Cámara para llevar a cabo el difícil reto de sacar al país de la UE. En este sentido, el objetivo de May de un «Brexit duro» está cada vez más en el aire, ya que para formar Gobierno en minoría necesita alcanzar un acuerdo con el Partido Democrático del Ulster (DUP), de cuyos diez diputados depende su supervivencia política. Y mientras que los unionistas coinciden con los «tories» en sacar al país del bloque y del mercado único, no quieren que Reino Unido abandone la unión aduanera por los problemas que supondría en la frontera con Irlanda.

La líder del DUP, Arlene Foster, mantuvo ayer un encuentro con May en Downing Street, pero ambas abandonaron el número 10 sin hacer declaraciones. «Las discusiones van bien y esperamos llegar pronto a una conclusión exitosa», se limitó a decir Foster por Twitter. Según la BBC, la alianza no será una coalición como tal, y podría firmarse hoy, aunque los protestantes –contrarios al aborto, el matrimonio homosexual y el cambio climático– no están dispuestos a dar carta blanca.