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Bogotá

México y Centroamérica agradecen a Obama el «alivio» para los inmigrantes

El Gobierno de México y los de Honduras, El Salvador y Guatemala, países con fuertes corrientes migratorias hacia Estados Unidos, mostraron hoy su regocijo por las medidas ejecutivas del presidente estadounidense, Barack Obama, en favor de millones de inmigrantes en situación irregular en Estados Unidos.

“Alivio” fue la palabra que usaron estos Gobiernos para referirse al efecto que tendrán en los inmigrantes las medidas que tomó Obama sin contar con el Congreso, donde los republicanos tienen paralizada la reforma migratoria que él prometió en su primer mandato.

El paquete de medidas unilaterales de Obama regularizará a más de cinco millones de indocumentados, la mayoría padres con hijos que son ciudadanos o tienen residencia permanente en el país, y es la mayor acción de este tipo desde la que decretó en 1986 el entonces presidente republicano, Ronald Reagan.

Enrique Peña Nieto, presidente de México, el país del que procede el mayor número de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos, dijo hoy que con esas decisiones se “valoran las grandes aportaciones de millones de mexicanos al desarrollo del país vecino de Norteamérica”.

Peña Nieto destacó que las medidas incluyen opciones educativas y laborales y, además, “permitirán que más familias permanezcan unidas y que incluso puedan recuperar lazos con sus parientes que están en México”, dijo.

“Estas medidas son de alivio para migrantes, especialmente de origen mexicano, son las más importantes que se han tomado en varias décadas, prácticamente en los últimos 30 años”, indicó.

De acuerdo con estadísticas del Centro de Investigación Pew, de los 11,2 millones de personas en situación irregular que vivían en 2010 en Estados Unidos, 6,5 millones eran mexicanos.

El Gobierno de Honduras también empleó la palabra “alivio” y además exhortó al Congreso de Washington a aprobar “una profunda e integral” reforma migratoria.

La reforma “haría más fuerte a Estados Unidos y enviaría un poderoso mensaje de solidaridad con Latinoamérica y (de) que Washington está realmente interesado en hacer más fuertes las ya estrechas relaciones que se mantienen”, añadió.

Según la Cancillería hondureña, un poco más de un millón de ciudadanos de este país viven en Estados Unidos, entre residentes legales e indocumentados.

El Gobierno de El Salvador también expresó su satisfacción por el anuncio hecho el jueves por el presidente estadounidense, aunque señaló que seguirá “haciendo votos” porque Estados Unidos apruebe “una reforma migratoria integral”.

“Expresamos la satisfacción de la Administración del presidente Salvador Sánchez Cerén ante este anuncio, pues muchos de nuestros compatriotas tendrán un alivio temporal a su situación migratoria”, subrayó el canciller salvadoreño, Hugo Martínez, según el boletín.

Según estimaciones oficiales, en el exterior viven unos 3 millones de salvadoreños, de los cuales 2,5 millones están radicados en Estados Unidos.

“Quiero agradecerle al Gobierno de Estados Unidos por las medidas que regularizarán la situación migratoria de cientos de familias”, manifestó el gobernante guatemalteco, Otto Pérez Molina.

El presidente calculó en declaraciones a la prensa que unos 100.000 guatemaltecos de los casi 2 millones que residen en Estados Unidos (un 60 % en situación irregular) podrían acogerse a las medidas migratorias anunciadas el jueves.

Pérez Molina hizo un llamamiento a los guatemaltecos que tengan familiares en Estados Unidos a no viajar a ese país, porque los únicos que recibirán los beneficios son los que ya viven desde 2010 en la nación del norte.

Por su parte, el Gobierno de Puerto Rico aplaudió hoy el anuncio del presidente Obama, que hace justicia a una comunidad que “ha hecho mucho por el desarrollo de Estados Unidos”, según dijo el secretario de Estado de la isla, David Bernier.

Las medidas de Obama pueden beneficiar a más de 80.000 dominicanos que están irregularmente en esta isla, estado libre asociado de Estados Unidos, dijo a Efe el presidente del Comité Dominicano de los Derechos Humanos en Puerto Rico, José Rodríguez.

“El anuncio de Obama recompensa a trabajadores de la construcción y empleadas del hogar, gente invisible que se levanta a las 5 de la mañana cada día para ir a trabajar”, subrayó Rodríguez.