Polonia denuncia una actividad militar rusa «sin precedentes»

F-16 interceptan un avión ruso SU-34 Fullback.
F-16 interceptan un avión ruso SU-34 Fullback.

Suecia entrenará a 7.500 reservistas para las nuevas amenazas en el Báltico

Vientos de guerra fría vuelven a soplar en el mar Báltico. Al calor de la crisis en Ucrania, se han multiplicado exponencialmente los incidentes protagonizados por aviones rusos en el espacio aéreo de sus vecinos. Ayer mismo, el ministro polaco de Defensa, Tomasz Siemowiak, denunció una «actividad militar rusa sin precedentes sobre el mar Báltico». «Este tipo de tensión acumulada es mala para la región» y «no contribuye a construir buenas relaciones de confianza mutua», aseguró Siemowiak a la cadena TVN24.

A diferencia de Litunia, que movilizó a su Ejército a comienzos de esta semana, el ministro polaco de Defensa descartó «la necesidad de poner a nuestras tropas en estado de alerta». Días atrás, F-16 holandeses que participan en la misión de seguridad de la OTAN sobre las repúblicas bálticas interceptaron dos bombarderos rusos Su-34 sobre el espacio aéreo lituano. La propia Alianza Atlántica ha advertido repetidamente de que «esta actividad puede ser desestabilizadora y potencialmente peligrosa».

Mientras, Suecia, cuyo Ejército lanzó en octubre una operación para localizar un submarino ruso detectado en las aguas del archipélago de Estocolmo, dio ayer muestras de que se toma la amenaza de Moscú muy en serio. Al constatar que «el mundo ha cambiado en una forma negativa» tras la anexión de Crimea y el conflicto en el este de Ucrania, el ministro de Defensa sueco, Peter Hultqvist, anunció ayer que han sido llamados 7.500 reservistas para recibir entrenamiento durante un mes a partir de enero. «Las Fuerzas Armadas estarán preparadas para llevar a cabo operaciones de guerra completas, lo que redundará en la mejora de sus capacidades operativas», explicó Hultqvist a la televisión pública SVT.

La situación internacional ha obligado al país escandinavo a rectificar la reducción del gasto en defensa practicada los últimos años. En 2008 jubiló a sus antisubmarinos. Ahora, en cambio, el oso ruso se percibe como una amenaza real a la seguridad de Suecia, que ha detectado este año un centenar de incidentes protagonizados por cazas rusos, tres veces más que en 2013. En una reciente entrevista a «The Local», el ministro de Defensa reconocía que «hay una nueva situación de seguridad en el Báltico. Vemos más ejercicios militares, más operaciones de inteligencia y estos acontecimientos confirman que vivimos una situación muy diferente a la de hace cinco o diez años».

Para el primer ministro finlandés, Alexander Stubb, las provocaciones rusas no son una casualidad. «Moscú está provocando a numerosos vecinos. El ejemplo más desalentador es Ucrania. El mensaje es: ‘Mira, Rusia es todavía una superpotencia», explicó al semanario «Der Spiegel».