Puño de hierro de Asad en Guta

Las organizaciones humanitarias denuncian el asesinato de 250 civiles en 48 horas de bombardeos del régimen sirio con ayuda de las fuerzas rusas en este enclave de la capital. Unicef enmudece ante la brutalidad del ataque.

Dos de los menores sirios heridos en los últimos bombardeos se recuperan en un hospital de Mesraba, en Guta

Las organizaciones humanitarias denuncian el asesinato de 250 civiles en 48 horas de bombardeos del régimen sirio con ayuda de las fuerzas rusas en este enclave de la capital. Unicef enmudece ante la brutalidad del ataque.

Unicef enmudeció ayer para denunciar las atrocidades que se están cometiendo en Guta oriental al no encontrar las palabras con que describir las atrocidades que están sucediendo en este feudo opositor pegado a Damasco. «Ninguna palabra hará justicia a los menores asesinados, sus madres, padres y seres queridos», reza la única frase escrita por el director de Unicef para Oriente Medio, Geert Cappelaere, en la nota que publicaron ayer. El resto del documento permanece en blanco, aunque al pie de página la agencia de Naciones Unidas afirma: «Ya no tenemos palabras para describir el sufrimiento de los menores y nuestra indignación». Y se pregunta: «¿Aquellos que infligen el sufrimiento todavía tienen palabras para justificar estos actos bárbaros?». Cerca de 250 civiles, entre ellos 60 niños, han muerto desde el domingo en los peores bombardeos del régimen de Bachar Al Asad que ha sufrido Guta oriental, el bastión rebelde de los suburbios de la capital siria.

Estos han sido los ataques más letales en Guta oriental, dijo el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, que confirmó la muerte de personas de al menos 250 personas por los ataques de aviones no identificados y disparos de artillería, estos últimos tres días en el bastión rebelde. El OSDH detalló que 17 civiles murieron el domingo, mientras que 127 este lunes, que se suman a las más de 70 víctimas de ayer.

El grupo de Defensa Civil Siria, conocidos como los Cascos Blancos, publicó en Twitter vídeos en los que se veía a los voluntarios del grupo de rescate buscando todavía a supervivientes o cadáveres bajo los escombros tras los potentes bombardeos aéreos del lunes. Entre las víctimas mortales está uno de los rescatistas del grupo, Firas Jomaa. Tanto el Observatorio como los Cascos Blancos informaron de más ataques aéreos y bombardeos en Guta oriental ayer mientras los rebeldes golpeaban Damasco con proyectiles de mortero.

Lluvia de bombas

La respuesta de los rebeldes sobre la capital causó cinco muertos y veinte heridos, según la agencia estatal de noticias Sana. Una fuente policial señaló que los proyectiles, arrojados por grupos armados desde el bastión rebelde impactaron en los alrededores de la plaza de Tahrir y de los Omeyas, así como en el barrio de los Abasíes. Un testigo desde Damasco explicó que «los proyectiles caían como lluvia» y tuvimos que «escondernos en un pasillo».

Acto seguido, el Ejército sirio llevó a cabo ataques de precisión contra los lugares desde donde se lanzaron los proyectiles en Guta Oriental, donde destruyó las lanzaderas de cohetes y fortificaciones de las organizaciones armadas.

Estos ataques fueron seguidos de nuevos bombardeos aéreos y fuego de artillería contra el bastión opositor a las afueras de Damasco, donde al menos murieron 66 personas, de acuerdo con el último recuento del Observatorio. Las zonas de esta región que han sido blanco de los ataques son Al Nashabie, Otaya, Arbín, Zamalka y Mesraba.

Bajo asedio gubernamental desde mediados de 2013, más de 400.000 civiles malviven atrapados y bajo condiciones terribles. Desnutrición, falta de medicinas y atención médica, así como de alimentos básicos ha puesto a los más vulnerables, niños y enfermos crónicos y ancianos en una situación peligrosa. «La situación humanitaria de los civiles en Guta Este se está descontrolanda», advertía, Panos Moumtzis, coordinador regional de Naciones Unidas para la crisis Siria. «Es imperativo poner fin a este sufrimiento humano sin sentido. Este ataque a inocentes civiles y a infraestructuras debe parar ahora», imploró.

En la misma línea, Amnistía Internacional denunció que «el Gobierno sirio, con el respaldo de Rusia, está atacando de forma intencionada a su propio pueblo en Guta Oriental». «La gente no solo ha estado sufriendo un asedio cruel en los últimos seis años, sino que ahora está atrapada por los ataques diarios que los están matando y mutilando deliberadamente y que constituyen crímenes de guerra flagrantes». afirmó la investigadora de AI sobre Siria, Diana Semaan, en un comunicado. Las organizaciones humanitarias alertaron que los crímenes que se están produciendo estos días amenazan con eclipsar las matanzas que han tenido lugar estos siete años de guerra civil.

La investigadora de AI recordó que las autoridades del país árabe «han cometido crímenes contra la humanidad y de guerra con total impunidad». También la Liga Árabe condenó esta nueva masacre de civiles. El secretario general, Ahmed Abulgueit, advirtió de que los ataques indiscriminados «no diferencian entre los civiles y los combatientes». Y pidió que se permita que los civiles y los enfermos reciban ayuda humanitaria y tratamiento médico urgente en el interior de la región cercada por las tropas de Damasco desde hace más de tres años. A principios de este mes, la Organización de Naciones Unidas pidió una pausa humanitaria de al menos 30 días en el conflicto para poder asistir a cientos de miles de sirios en zonas asediadas y para evacuar a enfermos y heridos. El 14 de febrero entró el primer convoy humanitario desde octubre.