Putin se cuela en la convención demócrata

Clinton acusa al líder ruso de filtrar los e-mails que muestran que el partido la benefició frente a Sanders en las primarias

Un grupo de simpatizantes del senador socialista Bernie Sanders se manifiesta ayer en Filadelfia a favor de su candidatura a la Casa Blanca
Un grupo de simpatizantes del senador socialista Bernie Sanders se manifiesta ayer en Filadelfia a favor de su candidatura a la Casa Blanca

Clinton acusa al líder ruso de filtrar los e-mails que muestran que el partido la benefició frente a Sanders en las primarias

Bernie Sanders tenía que elegir. O ser Ted Kennedy, que se convirtió en el líder del Senado cuando volvió después de perder las elecciones primarias, o Ralph Nader, a quien todos culpan de haber arrebatado a Al Gore los votos necesarios para haber ganado a George W. Bush en el año 2000. Para tranquilidad del Partido Demócrata, Sanders decidió ser Ted Kennedy y respaldar a Hillary Clinton en la convención que arrancó ayer en Filadelfia.

Sin embargo, cuando todo estaba listo para escenificar la coronación triunfal de Clinton, otro escándalo de correos electrónicos volvió a explotarle en la cara a la ex jefa de la diplomacia estadounidense. En esta ocasión, se ha filtrado que el equipo de la presidenta del Comité Nacional Demócrata (CND), Debbie Wasserman Schultz, conspiró contra Sanders. El escándalo, del que Clinton ha acusado directamente al líder ruso, Vladimir Putin, ha forzado la dimisión de Wasserman. Con todo, lo más preocupante para la candidata demócrata es que el escándalo confirma las sospechas de los simpatizantes del senador de Vermont de la falta de imparcialidad de la dirección del partido. Sin su apoyo, Hillary sabe que no podrá derrotar al republicano Trump.

En una clara señal de que el Partido Demócrata no está tan unido como clama el equipo de Hillary Clinton, los seguidores de Sanders se manifestaron ayer en su apoyo en las calles de Filadelfia. Según Laura Hockenberry, de Grand Rapids (Michigan), «lo sabía. Lo sabía. Sabía que había todo tipo de corrupción desde el principio» para favorecer a Clinton.

Hace unas semanas, se desató la polémica por los días en que se programaban los debates durante las primarias demócratas. Los cara a cara se celebraban en sábado o durante un fin de semana de fiesta, lo que daba la impresión de que no importaban demasiado. En cambio, los enfrentamientos republicanos siempre se hicieron a principios de semana en horario de máxima audiencia.

El Comité Nacional Demócrata pidió perdón al senador por «las inexcusables palabras» de los correos electrónicos filtrados. «En nombre de todos los integrantes del CND queremos presentar nuestras profundas y sinceras disculpas al senador Sanders, a sus seguidores y al Partido Demócrata en su conjunto por las inexcusables palabras de los correos electrónicos», señala el CND.

Pese a todo, anoche se esperaba que el discurso de Sanders fuese clave para que sus simpatizantes apoyen a Clinton que en los últimos días parecía que se habían resignado a votarla. El discurso del senador de Vermont era el más importante de la noche, junto al de la primera dama, Michelle Obama. Hace semanas, una encuesta de Reuters-Ipsos reveló que el 40% de los votantes de Sanders había decidido apoyar a Clinton contra el republicano Donald Trump en las elecciones presidenciales. Sin embargo, la nueva controversia de los correos electrónicos resucita viejas sospechas sobre la candidata.