Reino Unido dispone de una base de espionaje en Oriente Medio

La razón por la que David Cameron podría haber pedido a «The Guardian» la destrucción del material facilitado por Edward Snowden sería para evitar que saliera a la luz la base de espionaje secreta que Reino Unido tiene en Oriente Medio para interceptar emails, llamadas telefónicas y tráfico de datos por Internet para agencias occidentales.

La noticia, sin embargo, la reveló ayer «The Independent», que también tiene acceso al material robado por el ex espía. Desde ese cuartel se accede a información confidencial pinchando cables de fibra óptica submarinos para luego procesarla y enviarla al centro de escuchas británico GCHQ en Cheltenham, desde donde se comparte con la Agencia de Seguridad Nacional de EE UU. Según el diario, el Gobierno británico considera ese centro de espionaje un elemento clave en la lucha contra el terrorismo.