Rusia despliega misiles en la frontera con la OTAN

Rusia ha desplegado misiles Iskander, con un alcance de cientos de kilómetros, en su enclave báltico de Kaliningrado, que hace frontera con Polonia y Lituania, países e la OTAN, según informó el diario «Izvestia» ayer. Los misiles llevan allí «algún tiempo», según una fuente anónima del Ministerio de Defensa. Otra fuente militar concretó que fueron desplegados hace 18 meses. Las informaciones de «Izvestia» suceden a las que el alemán «Bild» publicó el fin de semana en las que se aseguraba que los satélites han descubierto diez lanzaderas de Iskander desplegadas cerca de la frontera polaca.

La noticia ha causado la alarma tanto en Polonia como en los países bálticos, cautelosos de los movimientos militares rusos tras décadas de dominación. Su alarma se había agravado tras las tensiones entre Rusia y Occidente por Ucrania. «Hemos seguido estos acontecimientos durante un tiempo y no es una sorpresa para nosotros», indicó Artis Pabriks, ministro de Defensa de Letonia. Pero añadió: «Crea una tensión política innecesaria, así como reduce la confianza mutua porque no vemos un motivo por el que los rusos necesitan tal armamento aquí». «Me parece que es sólo para mostrar quién es el jefe de la región».

Rusia anunció ya en 2011 que podría desplegar Iskander en Kaliningrado en respuesta al escudo antimisiles que EE UU está construyendo en Europa con la ayuda de la OTAN. Se han sucedido las informaciones en los medios desde entonces, pero nunca se había confirmado oficialmente. El ministro de Exteriores polaco dijo ayer que no había recibido información oficial desde Rusia y tachó la noticia de «preocupante». También anunció consultas sobre el asunto con la OTAN y la UE.

Al preguntarle al portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Igor Konashenkov dijo a las agencias de noticias locales que los Iskanders se habían desplegado en el oeste de Rusia, pero no especificó dónde. Konashenkov señaló que el emplazamiento de los sistemas de misiles tácticos no viola ningún acuerdo internacional. Rusia, que posee armamento nuclear, teme que el escudo antimisiles de Occidente en Europa tiene como objetivo socavar su seguridad e inclinar el equilibrio estrátegico de post Guerra Fría. Los esfuerzos de cambiar años de confrontación por cooperación han fallado. «Estamos preocupados por la militarización de la región de Kaliningrado y la modernización de su arsenal», manifestó Juozas Olekas, el ministro de Defensa lituano a Reuters a través de un email. «Hemos traído este tema a colación en diversas ocasiones en varios foros multilaterales».

Además de amenazar con los Iskanders en Kaliningrado, en 2011 el entonces presidente, Dimitri Medvedev, aseguró que Rusia podría desplegar armamento en el osete capaz de destruir los componentes del escudo antimisiles. La instalación del escudo en Polonia, que se espera que esté completa en 2020, está diseñada para proteger a EE UU de las amenazas de Oriente Medio. Los Iskander tienen un alcance de entre 400 y 500 kilómetros, lo que significa que si tienen base en Kaliningrado pueden alcanzar fácilmente Polonia, Lituania, Letonia e incluso Alemania. «Por el momento, no me puedo imaginar a Rusia disparando en contra de un país de la OTAN. Si esta mejora de los misiles ha tenido lugar, es tan sólo un alarde, un intento de asustar», dijo una fuente del Gobierno lituano.

Desde Washington, el Gobierno transmitió su preocupación a Rusia por el despliegue de cohetes tácticos en Kaliningrado. «Hemos instado a Moscú a no tomar ninguna medida para desestabilizar la región», explicó en una rueda de prensa la portavoz adjunta del Departamento de Estado, Marie Harf. Ésta indicó que EE UU ha compartido con Rusia, además, «las preocupaciones» que los países de la región tienen en torno al despliegue de esos cohetes. «Sabemos que los países de la zona han expresado su preocupación y vamos a seguir hablando con ellos al respecto en el futuro», añadió la portavoz. Reuters