Secuestrado un cooperante español de Cruz Roja en Afganistán

El Gobierno trabaja «sobre el terreno» para propiciar su liberación

Vehículos de Cruz Roja Internacional
Vehículos de Cruz Roja Internacional

El Gobierno trabaja «sobre el terreno» para propiciar la liberación del cooperante español secuestrado el lunes en Afganistán.

El Gobierno trabaja «sobre el terreno» para propiciar la liberación del cooperante español secuestrado el lunes en Afganistán. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, así lo aseguró ayer desde Santander, donde viajó para reunirse con el presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla. El Ejecutivo, no obstante, evita utilizar la expresión «secuestro» y prefiere hablar de que el trabajador de la Cruz Roja está detenido. Exteriores, siguiendo la práctica habitual en estos casos, ha reducido la cantidad de información al mínimo para no perjudicar al cooperante mientras se negocia su liberación.

Sea como fuere, ayer se conoció que las Fuerzas de Seguridad afganas han lanzado una operación para tratar de ubicar al trabajador del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) secuestrado el lunes en el norte del país, informa Efe desde Kabul. El cooperante, identificado como Carlos, fue secuestrado cuando viajaba en coche por la conflictiva provincia de Kunduz junto a otros compañeros del CICR, una acción de la que los talibanes se han desvinculado y que ahora investigan las autoridades afganas y españolas. Un portavoz de la Policía para el noreste de Afganistán, Mahfuzullah Akbari, confirmó que el rehén «es español» y detalló que fue secuestrado en la aldea de Hussain-Khil sin que se conozca por el momento el móvil del secuestro ni la identidad de los autores. Las autoridades afganas están centrando sus esfuerzos en obtener información de inteligencia que les permita determinar la «ubicación exacta» del cooperante e «identificar a los captores», lo que daría paso a la fase de liberación, informó el portavoz de la Policía de Kunduz, Hijratullah Akbari. Como suele suceder con este tipo de acciones, generalmente dirigidas a obtener rescates, ningún grupo insurgente ha reclamado su autoría y los talibanes incluso se han desvinculado de ella al aplaudir la labor que la ONG realiza en el país. «El secuestro de un trabajador de Cruz Roja en la provincia de Kunduz no tiene nada que ver con nuestros muyahidines. Tenemos contacto estrecho con la oficina de Cruz Roja y apreciamos sus servicios», afirmó a Efe el portavoz talibán Zabihullah Mujahid. El deterioro de la situación de seguridad en Afganistán ha provocado que muchas organizaciones humanitarias pusiesen punto y final a sus operaciones en el país, muy dependiente de la ayuda exterior.

Las claves

- Sólo se secuestró al español. Cruz Roja ha confirmado que varios cooperantes de la organización fueron interceptados cuando viajaban por una autopista que une Kunduz y Mazar-e-Sharif, pero que sólo uno de ellos fue capturado.

- Cruz Roja trabaja en zonas de Afganistán a las que no llega ninguna otra organización humanitaria, lo que hace correr grandes riesgos a sus cooperantes. Ningún grupo ha asumido la autoría del secuestro, lo que habla de que se pretende cobrar un rescate.

- Exteriores pidió «sigilo», una práctica habitual con la que el Gobierno pretende no perjudicar las operaciones que se están llevando a cabo «sobre el terreno» para lograr la liberación del cooperante español.