Toda una era en el banquillo

El kirchnerismo fue destronado primero en las urnas y después en los tribunales de Justicia. ¿Qué ha pasado con el anterior Gobierno?

–Lo que está pasando ahora es que todos los integrantes del Gobierno de la era de Cristina Fernández están procesados o terminaron en la cárcel. La acusación en contra de la ex presidenta es precisamente por estar integrada en una asociación ilícita formada por los ministros de su gobierno. Estamos ante un juicio al kirchnerismo, pero no un juicio político sobre sus ideas políticas, sino contra las conductas delictivas corruptas que ocurrieron con funcionarios de este gabinete.

¿Por qué ahora los jueces arremeten contra los delitos de esa época?

–Es una cuestión interesante. Durante doce años estos mismos jueces que ahora están metiendo presos a los kirchneristas estaban encubriendo o frenando estas mismas causas. Pareciera que ahora esos jueces están queriendo redimirse haciendo lo que no hicieron durante doce años. Quieren protegerse porque el Gobierno actual los mira con cierta desconfianza.

¿Cómo se explica el gran peso político de Boudou en el kirchnerismo?

–Amado Boudou llegó a la vicepresidencia como premio por haber incorporado a las arcas del Estado los fondos provenientes del sistema de jubilación privado. Esta medida de estatización supuso una importante inyección de capital que lo convirtió en el favorito de la presidenta Cristina Fernández. Pero Boudou llegó a la vicepresidencia con problemas arrastrados desde que era ministro de Economía. De hecho, las investigaciones que están ahora en marcha sobre su persona están vinculadas a su época al frente de Economía y después en la vicepresidencia. Tiene varias causas abiertas, pero la más importante es el «caso Ciccone», en el que fue imputado por cohecho al salvar una empresa de la quiebra a cambio de recibir el 70% de las acciones de dicha compañía. A través de esa causa se acabó investigando su patrimonio. Boudou tiene varios coches y motos de lujo. Se le investigó también por tener una disposición de 80.000 dólares sin justificación y por la compra de un apartamento para su novia declarado en 120.000 dólares que salen sin justificación. La Justicia cree que su socio y amigo de la infancia terminó con un millón de dólares de su patrimonio y blanqueó unos fondos –a través de un régimen especial que puso en marcha el Gobierno– de casi cinco millones de pesos. Para Justicia, ese millón de dólares y los cinco millones de pesos eran dinero del propio Boudou. Por eso ahora está preso acusado de ser el jefe de una asociación ilícita dedicada a blanquear dinero.

¿Qué futuro político tiene la senadora Cristina Fernández?

–Las causas judiciales que tiene en contra seguirán su curso. Tiene inmunidad de arresto, pero puede ser juzgada y sentenciada. Y para quitarle la inmunidad tendrán que pasar muchos años. No creo que a corto plazo vaya a prisión. Y políticamente, desde el Senado, seguirá siendo una especie de aguijón de los posibles acuerdos entre el Gobierno de Macri y la oposición peronista.