Trump pone en la cuerda floja a su fiscal general

El presidente critica a Jeff Sessions por haberse apartado de la investigación sobre el «Rusiagate». «Si lo hubiera sabido no le habría elegido», reconoció.

El presidente critica a Jeff Sessions por haberse apartado de la investigación sobre el «Rusiagate». «Si lo hubiera sabido no le habría elegido», reconoció.

El fiscal general del Estado, Jeff Sessions, está en el punto de mira de Donald Trump. El presidente de EE UU lo nombró para el cargo después de que su elegido le apoyara decididamente durante la campaña electoral. Pero las cosas parecen haber cambiado, sobre todo después de la entrevista que el mandatario concedió ayer a «The New York Times», en la que desautorizó a su ministro de Justicia y, de paso, criticó a todos los altos cargos de su departamento.

En concreto, aseguró que no le hubiera nominado como fiscal general si hubiera sabido que éste se recusaría a sí mismo y rechazaría supervisar la investigación sobre la injerencia rusa durante la campaña presidencial. «Jeff Sessions acepta el trabajo, se hace con el puesto y se aparta después, lo cual me parece muy injusto para el presidente», indicó Trump, quien añadió que la decisión de Sessions ha provocado la creación de una comisión especial, algo que no debería haber sucedido: «Sessions nunca debería haberse recusado a sí mismo y, si planeaba hacerlo, debería habérmelo dicho antes de aceptar el puesto. Yo hubiera cogido a otra persona», dijo Trump, que acusó al ex director del FBI, James Comey, de haber intentando presentar un dosier con material comprometido para no perder su trabajo al frente del FBI.

Asimismo, el magnate criticó al jefe en funciones de la institución, Andrew McCabe, y a Robert S. Mueller III, el anterior director del FBI que ahora se encuentra al frente de la investigación sobre la trama rusa. Mueller ha decidido ampliar las pesquisas sobre las interferencias de Rusia en las elecciones presidenciales a las operaciones financieras de Trump. «No tengo negocios con Rusia. Lo he intentado, pero no he hecho nada. Sólo el certamen de Miss Universo», se justificó Trump, que sabe que el FBI investiga la venta de varios apartamentos de sus edificios a multimillonarios rusos.

Según el presidente, la investigación no gira en torno a él a pesar de que haya indicios de que Mueller trata de averiguar si Trump incurrió en un delito de obstrucción a la Justicia al despedir a Comey. «No creo que yo esté siendo investigado. ¿Por qué? No he hecho nada malo», afirmó el presidente.

Este último golpe de Trump no sorprendió a sus consejeros, los cuales han escuchado estas quejas durante meses. Sin embargo, sí llamó la atención que lo expresase a «The New York Times», sobre todo cuando Trump se negó a aceptar la dimisión que Sessions le presentó hace semanas.

Horas después Sessions, ante los rumores de su marcha, aseguró que tiene intención de continuar en su puesto «siempre y cuando sea apropiado», y a pesar de las críticas del presidente. «Tengo el honor de servir como fiscal general. Es algo que va más allá de cualquier idea que hubiera tenido para mí mismo. Nos encanta este trabajo, amamos este departamento y pienso seguir ejerciéndolo siempre y cuando sea apropiado», dijo en una rueda de prensa.