Política

Túnez, de vuelta a los negocios

El ministro de Exteriores tunecino, Khemaies Jhinaoui, de visita oficial en Madrid, se reúne con los empresarios españoles para fomentar el regreso de la inversión extranjera al país

El ministro de Exteriores tunecino, Khemaies Jhinaoui, en el centro, durante el encuentro con empresarios españoles en Madrid
El ministro de Exteriores tunecino, Khemaies Jhinaoui, en el centro, durante el encuentro con empresarios españoles en Madrid

El ministro de Exteriores tunecino, Khemaies Jhinaoui, de visita oficial en Madrid, se reúne con los empresarios españoles para fomentar el regreso de la inversión extranjera al país

Túnez, la única esperanza de las primaveras árabes, entra en su octavo año después de la revolución de 2011. Los cambios democráticos y los logros en las libertades de los tunecinos van dando sus frutos. Sin embargo, la economía parece aún una asignatura pendiente, un asunto que el Gobierno tunecino desea redirigir para así mejorar el estado de bienestar de sus ciudadanos. En este sentido, el ministro de Exteriores de Túnez, Khemaies Jhinaoui, de visita oficial en España, ha mantenido un encuentro con los principales empresarios e inversores españoles. En su apretada agenda en Madrid, el jefe de la diplomacia tunecina ha participado en una conferencia organizada en Casa Árabe para dar a conocer la situación del país y sus perspectivas económicas al sector empresarial español.

“Túnez está de vuelta a los negocios”, indicó Jhinaoui. En los últimos ocho años, “hemos logrado fundar y fortalecer la democracia a través del diálogo y el compromiso”, señaló el titular de Exteriores. Y es que a pesar de los hitos logrados y los procesos electorales (a finales de año celebrarán sus segundas elecciones presidenciales libres), el país del norte de África “necesita capacidad para regenerarse”.

El ministro recordó los atroces atentados que sufrió el país en 2015 y la amenaza que sigue representando el terrorismo para la seguridad de Túnez y el resto del mundo. Jhinaoui argumentó que sus Fuerzas de Seguridad ya están mejor preparadas y equipadas, aunque ningún país es inmune. A este respecto, el director general de la Fundación de la Transición española, Pablo Zavala, también presente en el encuentro, recordó que España también sufrió la garra del terrorismo durante su transición hacia la democracia.

El presidente del Club de Exportadores e Inversores de España, Antonio Bonet, incidió en que los flujos económicos entre nuestro país y Túnez “están por debajo del potencial”. Aunque de 2016 a 2017 las exportaciones y las importaciones totales subieron un 8,06% y un 10,26%, respectivamente, “siguen siendo muy insuficientes”. Bonet aportó, por un lado, las cifras de las exportaciones a Túnez (860,33 millones de euros en 2017), y los de las importaciones de Túnez (433,71 millones de euros), así como la inversión española directa en Túnez (1,30 millones de euros) y la tunecina en España (2,62 millones de euros) para remarcar que “los datos no son tan buenos y el potencial es enorme”.

Y es que según el titular de Exteriores la vuelta de la inversión extranjera al país es uno de los principales retos de Túnez. Gracias a un ambicioso programa de reformas, hay nuevos sistemas impositivos, leyes para las start ups, así como una ley anticorrupción (que se aprobó en julio) en la que los funcionarios, ministros, jueces, sindicatos... deben declarar sus propiedades para así asegurar la transparencia y reforzar la rendición de cuentas. También manifestó que con su modelo de crecimiento y la competitividad en el sector privado, se podrán hacer mejoras graduales. “Se espera que el crecimiento del PIB se acelere, con una previsión del 3,21% para 2020”.

Sobre el turismo, uno de los pilares históricos del PIB tunecino, y que huyó tras los atentados, el jefe de la diplomacia de Túnez remarcó que se había recuperado, pues el año pasado recibieron 8 millones de visitantes extranjeros. Eso sí, Jhinaoui asevera que hay que ser “realistas”, Túnez se enfrenta a importantes y verdaderos retos como el de contentar a los jóvenes a través del empleo y las mejoras económicas.

El ministro de Exteriores resumió las ventajas de invertir y emprender en Túnez: Por un lado, la hospitalidad y la cercanía de los tunecinos hacia los españoles, que harán que se sientan “como en casa”. Por otro, la liberación y los procesos menos burocráticos que se están logrando, para hacer la economía “tan libre como sea posible”. Asimismo, insistió en el potencial geográfico de Túnez, que por un lado sirve de conexión entre Europa y África, pero también de vínculo entre Oriente Medio y Europa. Jhinaoui recordó los recursos humanos y la educación de los tunecinos, así como la proximidad entre España y Túnez.

Para concluir, el embajador de Túnez en España, Wacef Chiha, hizo hincapié en que la embajada estaba abierta y totalmente disponible para ayudar a todos los empresarios presentes en Casa Árabe con los detalles, la nueva ley de inversión... Y enfatizó el dinamismo, la transparencia y la lucha contra la corrupción que está llevando a cabo su país para facilitar los proyectos extranjeros en Túnez.