Actualidad

Turquía acentúa la represión y arresta al «Obama kurdo»

Detiene a los líderes de la oposición y corta el acceso a las redes sociales

Detiene a los líderes de la oposición y corta el acceso a las redes sociales

Publicidad

Los pilares democráticos comienzan a agrietarse en la nueva Turquía neotomanista. Ayer, los líderes del principal partido prokurdo, el Partido Democrático de los Pueblos (HDP), Selahattin Demirtas y Figen Yüksekdag, fueron detenidos en el marco de una operación antiterrorista. El Gobierno turco acusa directamente a Demirtas, conocido como el «Obama kurdo», y Yüksekdag de estar relacionados con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), considerado por el Ejecutivo como «una organización terrorista».

La investigación judicial involucra a los diputados en una serie de protestas el pasado año por las que fueron acusados de instar a la violencia. La detención, según la Fiscalía de Estambul, se ha llevado a cabo debido a que los acusados se negaron a acudir a declarar cuando estaban citados después de que la Gran Asamblea Nacional aprobara levantar la inmunidad parlamentaria de los miembros del partido hace seis meses. «Sois unos bandidos, y el fiscal es un bandido», increpó a los policías durante su detención Yüksekdag, tal y como se aprecia en un vídeo difundido por la cuenta oficial del partido HDP en Twitter. Además, en las redadas policiales del pasado viernes también fueron apresados hasta 12 miembros del HDP bajo sospecha de «pertenencia a una organización terrorista; actuar en nombre de una organización terrorista y difundir propaganda terrorista», según el Ministerio del Interior turco.

La operación supuso un bofetón más contra los opositores del presidente, Recep Tayyip Erdogan, que ha dado un espaldarazo a los más de seis millones de electores que el pasado mes de noviembre votaron a los socialdemócratas. En los últimos comicios legislativos, el HDP consiguió sobrepasar a la barrera electoral del 10% pudiendo acceder finalmente al Parlamento. Desde entonces, el hostigamiento contra los militantes del partido no ha cesado por parte del Ejecutivo turco. De hecho, desde la intentona golpista del pasado 15 de julio, las purgas masivas se han endurecido contra cualquier opositor a Erdogan, que se declara defensor de la democracia de Alá. Turquía, que permanecerá hasta principios del año que viene bajo estado de emergencia, ha bloqueado, tras la detención de los líderes del HDP, el acceso a las redes sociales. Las restricciones a Facebook, Twitter, YouTube y WhatsApp quedaron paralizadas a las 01:20 de la madrugada del pasado viernes, según asegura el portal Turkey Blocks, que monitoriza el funcionamiento de los servicios. Según el Ejecutivo, esta medida censora pretende evitar la «propagación de información y el miedo». Durante la pasada semana, decenas de periodistas fueron detenidos, entre ellos el editor jefe del periódico kemalista «Cumhuriyet», Murat Sabuncu. Según el Gobierno, los periodistas arrestados habrían «legitimado el golpe de Estado».

El fiscal de Estambul aseguró que los periodistas «no sólo están acusados de ser miembros de las organizaciones terroristas del PKK y FETO (la secta que el clérigo Fetullah Gülen dirige desde el exilio y sobre la que cae el dedo acusador de haber orquestado la asonada), sino por la comisión de delitos en el nombre de esas organizaciones terroristas». Durante el fin de semana, más de 10.131 trabajadores públicos han sido despedidos de sus puestos de trabajo. Una gran cifra que se suma a los empleados de los 15 medios de comunicación kurdos clausurados durante la pasada semana. La ley del silencio impera en Anatolia. Entre las restricciones impuestas a los periodistas destacan la prohibición de difundir imágenes de víctimas o heridos en los ataques terroristas. De hecho, durante la jornada de ayer un atentado sacudió la ciudad kurda de Diyarbakir segando la vida de ocho personas y causando decenas de heridos.

Publicidad

Publicidad

Purgas sin fin

- Editor de «Cumhuriyet»

Esta semana las autoridades kurdas arrestaron a Murat Sabuncu, jefe del periódico kemalista «Cumhuriyet», y a una decena de periodistas de su «staff» acusados de «legitimar el golpe de Estado».

- 10.131 funcionarios

El fin de semana pasado, 10.131 funcionarios públicos fueron despedidos de sus puestos de trabajo.

Publicidad

- Cierre de 15 medios

También se ha clausurado más de una decena de medios de comunicación kurdos en los últimos siete días.

- Decena de políticos

En concreto, 12 miembros del partido kurdo HDP fueron detenidos el pasado viernes.