Un desaparecido eclipsa el cierre de campaña de Macri

El partido del presidente argentino llega como favorito a las legislativas del domingo.

Decenas de personas se manifiestan en Buenos Aires por Santiago Maldonado

El partido del presidente argentino llega como favorito a las legislativas del domingo.

Fue un cierre atípico para una campaña cargada de acusaciones. No hubo actos ni celebraciones. Argentina está de luto. El hallazgo del cuerpo del joven Santiago Maldonado ha conmocionado a la sociedad. Falta por ver qué impacto político tendrá en el resultado de las legislativas del domingo, en las que la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner no obtendrá un buen resultado, según los sondeos.

Algunos grupos de oposición y derechos humanos creen que las Fuerzas de Seguridad capturaron a Maldonado, un artesano de 28 años que viajó a una comunidad mapuche para defender los derechos de los indígenas y que fue visto por última vez el 1 de agosto cuando huía de los gendarmes que desalojaban una protesta en el sur del país. Los opositores alegan que el Gobierno de Mauricio Macri ocultó información sobre su paradero. Finalmente, el cuerpo del activista fue hallado y queda por saber el resultado de la autopsia. El Ejecutivo dice que no hay evidencia que muestre que las Fuerzas de Seguridad lo detuvieron. Los casos potenciales de abuso por parte de los cuerpos de seguridad son sensibles en Argentina, donde la dictadura militar (1976-1983) detuvo, torturó y asesinó a miles de personas en prisiones clandestinas.

Sin embargo, aunque este caso ha dominado los titulares durante la campaña electoral, los analistas no esperan que vaya a cambiar el resulado. «Parece que el cuerpo fue colocado a propósito para perjudicar al Gobierno, pero Macri está haciendo las cosas diferentes a su predecesora con el caso del ex fiscal asesinado Alberto Nisman. Acordonó la zona y no entró nadie hasta que la familia estuvo presente con sus peritos y el mejor equipo de forenses», asegura Ariel Toribio, polítologo de la Universidad de la Matanza.

Más allá del caso Maldonado, los argentinos decidirán en las urnas hasta qué punto respaldan la apertura de la economía iniciada hace dos años por Macri, que por ahora ha mostrado pocos beneficios concretos para la población. Aunque no se espera que cambie el equilibrio de fuerzas en el dividido Congreso, un triunfo rotundo del oficialismo como el que vaticinan los sondeos daría al Gobierno el espaldarazo político para impulsar reformas como la fiscal, la laboral y la financiera con las que busca atraer inversiones. «El domingo vamos a tener una nueva oportunidad de decir cuán convencidos estamos de este camino que hemos comenzado a recorrer», aseguró Macri en un acto de campaña. Si el Gobierno sufriera una derrota en la provincia de Buenos Aires, el distrito electoral más importante, a manos de la ex presidenta Fernández de Kirchner, se podrían sembrar dudas sobre las posibilidades de Macri de lograr reformas con una oposición fuerte.

Las últimas encuestas muestran a la ex mandataria varios puntos por debajo del candidato oficialista al Senado, Esteban Bullrich, a pesar de que la ahora líder opositora sacó más papeletas en las primarias celebradas en agosto. En los últimos meses, la campaña se ha polarizado entre quienes apoyan la liberalización de los mercados y la mayor transparencia institucional que promueve Macri y quienes defienden la regulación estatal establecida por Fernández para impulsar el mercado doméstico.