Un veterano tertuliano aspira a la presidencia de Portugal

Los sondeos dan la victoria a Rebelo de Sousa, por lo que el centro derecha retendría el cargo y contrarrestaría el Gobierno de izquierda

Marcelo Rebelo de Sousa
Marcelo Rebelo de Sousa

Los sondeos dan la victoria a Rebelo de Sousa, por lo que el centro derecha retendría el cargo y contrarrestaría el Gobierno de izquierda

Cuatro meses después de unas elecciones legislativas que sumaron al país en una crisis política, los portugueses vuelven a las urnas hoy para decidir quién será el próximo presidente de la República. Diez candidatos se han presentado, entre ellos una eurodiputada, un psicólogo e incluso un ex sacerdote católico que se presenta como candidato del Partido Comunista. Sin embargo, la campaña ha estado dominada por el catedrático de Derecho democristiano Marcelo Rebelo de Sousa –que se ha presentado como candidato independiente, pese a ser el fundador del Partido Social Demócrata (PSD)– y los dos candidatos de un Partido Socialista (PS) dividido: el ex rector de la Universidad de Lisboa António Sampaio da Nóvoa y la ex ministra María de Belém.

El claro favorito es Rebelo de Sousa, que contaría con el 51% de los votos según la última encuesta de Intercampus, dato que indica que los electores tienen la intención de contrarrestar el poder del Gobierno minoritario del socialista António Costa –que se apoya en la mayoría parlamentaria formada por socialistas, marxistas y comunistas– con un Jefe del Estado de centro derecha. Histórico de la política lusa, Rebelo de Sousa ha conseguido hacerse con el protagonismo de la campaña gracias a su enorme presencia mediática. Se ha dirigido a los portugueses cada domingo, en su calidad como el más respetado comentarista político de la televisión lusa. Muchos critican que ha hecho campaña durante los últimos 15 años, pero el éxito del «profesor Marcelo» ha sido su autonomía: sus críticas más duras han sido contra Pedro Passos Coelho, primer ministro del partido que fundó y en el que milita. Rebelo de Sousa ha hecho todo lo posible para conseguir el apoyo de los votantes de la izquierda. Pese a ser famosamente devoto, ha prometido no vetar la recién aprobada ley que permite que los homosexuales adopten, y también dice que hará todo lo posible para que el actual Gobierno socialista cumpla sus cuatro años de mandato.

Aunque también se ha presentado como candidato independiente, Sampaio da Nóvoa cuenta con el apoyo de la vieja guardia socialista, que valora su larga trayectoria como rector de la Universidad de Lisboa. El problema es que Sampaio es virtualmente desconocido fuera de Lisboa, por lo que sólo cuenta con un 16% en los sondeos. Por su parte, María de Belém, la candidata semioficial del PS, ha tenido menos suerte, con apenas un 10% en las encuestas debido a su mediocre trayectoria política y la falta de apoyo del actual «premier».

A falta de otro candidato de la derecha, Rebelo de Sousa ya cuenta con el apoyo de esta facción, por lo que se ha centrado en robar votos a la izquierda fraccionada en unos comicios que por primera vez no se han centrado en temas políticos, sino en las personalidades. Un solo candidato de la izquierda podría haber forzado una segunda vuelta, pero con semejante división es probable que De Sousa triunfe en su primer intento. Lo que hará con la presidencia queda por ver. Históricamente el puesto ha sido altamente protocolario, pero dada la inestabilidad del actual Ejecutivo el próximo Jefe del Estado tendrá una influencia decisiva. Sólo el presidente puede disolver las cortes y convocar elecciones, y también tiene el derecho a vetar leyes. El primer ministro está obligado a reunirse con él semanalmente, y encabezando un Ejecutivo minoritario, es probable que cuando el «profesor Marcelo» hable en el futuro, el «premier» escuche con mucha atención.