Zuma responderá ante el Constitucional por reformar su casa con fondos públicos

El presidente sudafricano Jacob Zuma
El presidente sudafricano Jacob Zuma

El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, deberá responder ante el Tribunal Constitucional por sufragar la reforma de su casa con fondos públicos después de que la oposición haya rechazado su propuesta de acuerdo para devolver parte de los 14 millones de euros que gastó en la obra. "El contenido de su propuesta no se corresponde con las medidas ordenadas por la Defensora del Pueblo", explicó hoy el líder de la opositora Alianza Democrática (AD), Mmusi Maimane, en referencia al informe de 2014 de esta institución, que establecía que Zuma debía devolver parte del dinero gastado en la polémica reforma.

El proceso contra Zuma se iniciará formalmente el próximo 9 de febrero en la sede del Tribunal Constitucional en Johannesburgo.

El presidente anunció anoche que está dispuesto a pagar la cantidad que establezca el auditor general y el ministro de Finanzas, con la intención de detener el proceso judicial incoado en su contra a instancias de la oposición.

"No aceptamos que el presidente designe al auditor general para determinar cuánto debe pagar. Es un intento más de establecer un proceso paralelo, y ya van cinco", explicó Maimane.

La Presidencia justificó como obras destinadas a garantizar la seguridad del mandatario -y por tanto a cargo del contribuyente- la construcción en su residencia del este del país de un establo para vacas, un corral para pollos, una piscina y un anfiteatro, según el informe que publicó la Defensora del Pueblo, Thuli Madonsela, en 2014.

En este mismo documento, le instaba a calcular, con ayuda de la Tesorería Nacional y de la Policía, el coste de las obras que no estaban relacionadas con su seguridad, un importe que debe devolver al Estado.

Tras ser exonerado del pago por el Parlamento -dominado por su partido, el Congreso Nacional Africano (CNA)-, Zuma encargó el cálculo al ministro de la Policía, que concluyó que todas las reformas eran por motivos de seguridad y no debía devolver nada.

Jacob Zuma llegó en 2009 a la presidencia de Sudáfrica, después de que la Justicia retirara los más de 700 cargos por corrupción que pesaban contra él.

Zuma, de 73 años, revalidó en 2014 el cargo con mayoría absoluta, pese a haber sido implicado en numerosos casos de abusos de poder. Efe