Jack Ryan rejuvenece

Branagh dirige la nueva entrega del personaje de Tom Clancy, que se enfrenta a una red terrorista

Jack Ryan vuelve a la acción. Hace ya más de diez años de su última aparición, pero gracias a Chris Pine, el mítico personaje creado por Tom Clancy, regresa a la gran pantalla más rejuvenecido que nunca. Esta vez el protagonista se reencarna en un novato agente de la CIA infiltrado en los despachos de Wall Street que tiene una arriesgada –no cabe imaginarlo de otra manera– misión que cumplir. La relación del mundo post 11-S y la Bolsa no podían ofrecer mejor escenario para un «thriller» en el que la acción está asegurada y la historia de amor con Cathy, interpretada por Keira Knightley, hace el resto. «Tenía muchas ganas de interpretar a alguien distinto. Además, ya estaba cansada de morir en todas las películas que he rodado en los últimos años», bromeó la actriz.

La pareja estable del protagonista no es el único detalle que diferencia al espía de James Bond, otro histórico. Tal y como explicó Pine durante la presentación de la cinta en Londres, en el panorama de los héroes de acción, «Jack es diferente. Es alguien a quien podrías conocer en tu vida normal. Un tipo muy inteligente que se ve metido en una situación en la que no sabe realmente a qué se va a tener que enfrentar», recalcó. «Una de las cosas que creo que han hecho de él un personaje tan interesante y perdurable es que se trata de un hombre realmente decente», dijo. «Yo diría que hay bondad en su corazón, así que es la clase de hombre al que uno quiere ver aprender a tomar el mando», asegura. En efecto, por primera vez, más que a un agente de la CIA en plenitud de facultades, el filme muestra los orígenes de un aprendiz cuyo potencial es descubierto por William Harper, un veterano encarnado por Kevin Costner, al que hace tiempo no veíamos en la pantalla.

Son ya varias caras conocidas las que se han puesto en la piel del protagonista. El primero fue Alec Baldwin con «La caza del Octubre Rojo»; después le llegó el turno a Harrison Ford, quien le dio continuidad con las celebradas «Juego de patriotas» y «Peligro inminente». Y cogió el testigo luego Ben Affleck, en 2002, con «La suma de todos los miedos»; sin embargo, las críticas no fueron las esperadas, por lo que hizo falta tiempo para dar un nuevo empuje a la saga.

Los rumores sobre el rodaje de «Jack Ryan: Operación Sombra» se remontan a 2009. Paramount Pictures tenía en mente a Pine para interpretar a Ryan, pero el compromiso del actor con «Star Trek» hizo que el proyecto se pospusiera. En un principio se apuntó a Jack Bender («Lost») como director, pero finalmente el proyecto se puso en manos de Kenneth Branagh, nominado al Oscar por «Enrique V».

El villano ruso

Éste no sólo se pone tras la cámara, sino que, además, interpreta al villano, un oligarca ruso que pretende desencadenar un sofisticado acto terrorista basado en las finanzas que podría hacer caer a Estados Unidos. Branagh ya había leído algunos de los libros, pero en cuestión de días devoró las 13 novelas de Clancy. «Me gustó mucho la paradoja de Ryan», confiesa. «Posee una mente brillante y analítica y, sin embargo, se muestra un poco reticente respecto a ser un hombre de la CIA. Tiene esas cualidades de un hombre vulgar y corriente que le convierten en alguien notablemente empático», recalcó. El ajustado presupuesto de 60 millones de dólares no hizo que la producción escatimara en efectos especiales y gloriosas persecuciones rodadas en Moscú y Nueva York. El filme se estrenó en Estados Unidos el 17 de enero y desde entonces ya lleva recaudados en todo el mundo más de 76 millones de dólares.