La Duquesa de Alba revela los secretos de su noche de bodas

La Duquesa, junto a Alfonso Díez y Ana Botella, ayer
La Duquesa, junto a Alfonso Díez y Ana Botella, ayer

Cayetana de Alba asegura que siempre se ha puesto el mundo por montera. A lo largo de sus 87 años, poco le ha importado lo que pensase la gente, incluso su propia familia, y así lo demostró hace un año y medio cuando por fin cumplió uno de sus sueños: casarse con Alfonso Díez. Hubo «luchas, gritos, ruegos y lágrimas» para conseguirlo, frente a la dura oposición de sus hijos, según revela en la segunda parte de sus memorias, «Lo que la vida me ha enseñado», que ayer presentó en el Palacio de Cibeles de Madrid. Con un minivestido, medias de rejilla rosas y bolso y zapatos a juego, habló de este monográfico centrado en su relación con Alfonso y los disgustos y las alegrías que ésta le ha dado – para los más curiosos, incluye la noche de bodas–. «He vivido intensamente, comprobando que después de cada oscuro túnel que parecía interminable siempre he visto la luz», explica la Duquesa. Ayer no estuvo tan dicharachera como en el libro y aseguró que «me cuesta mucho hablar en público», aunque añadió: «Confieso que he vivido en lo bueno y lo malo y así he querido transmitir mi filosofía de vida». Doña Cayetana desvela ahora que quienes más se opusieron a su matrimonio con Alfonso fueron su ojo derecho, Cayetano, y Eugenia. «Alfonso sólo me quería a mí y, sin embargo, hasta que no firmó la renuncia a la herencia y no repartí el legado de los Alba entre ellos, las aguas no volvieron a su cauce», escribe. «Lo que más valoro de mi madre es su capacidad para dar a los demás. Ella es una de las personas del siglo XX con más historia personal y puedo asegurar que Alfonso está totalmente integrado en la familia. Esto no es un cuento de hadas; es la historia de una familia normal», matizó ayer Cayetano durante la presentación. En el libro también confiesa llevar muy mal la soledad, probablemente por «las carencias afectivas que sufrió de niña», y que cree que le han afectado como madre, aunque ayer,estuvo muy arropada por los suyos. En la primera fila estaba Eugenia, su esposo, su hijo Carlos, Nati Abascal, Ana Botella, y también su ex nuera, Genoveva Casanova, a la que adora. «Cayetana está en un momento muy feliz de su vida», confesó la ex mujer de Cayetano.