Con manchas y a lo loco

Sí al sol, pero con protección
Sí al sol, pero con protección

La piel está compuesta de tres capas: epidermis, dermis y subdermis. Los rayos de sol afectan a la primera y penetran hasta la segunda. En ésta se encuentra la base de las células y cuando el sol llega hasta ella ya es imposible su reparación. Como mecanismo de defensa la piel segrega melanina, lo que llamamos bronceado, con la que se protege de células cancerosas. Cuando esta célula no produce más se retira y forma una peca o mancha. Si es superficial se puede eliminar con tratamientos como la despigmentación con ácidos, peelings químicos y láser. Pero si es profunda se puede aclarar, pero no eliminar. En estos casos, hay que tener cuidado con tratamientos médicos agresivos, ya que aunque en un principio la mancha desaparece, la piel se vuelve hipersensible.

Pero además los cambios hormonales, los antibióticos, el estrés, la aplicación de productos irritantes para la piel como los ácidos glicólicos o retinoicos en alta concentración, así como aplicarnos perfume antes de tomar el sol, son aliados de las manchas. También broncearse tras depilarse con cera o láser.

Por eso es imprescindible usar protección solar a diario, antes de salir de casa. Mis preferidas son las de Skinclinic y Sensilis. Hiper Reverse despigmentante de Esthederm es otra de mis favoritas, una crema milagro que protege al tiempo que blanquea las manchas. También os recomiendo una buena hidratación con mascarillas o sueros reparadores «after sun». Me gusta mucho el aceite puro de rosa mosqueta y la línea nueva de My Cream ( my Organics), elaborada con cinco tipos de extractos de algas marinas.