La montaña rusa de Cepeda

Charlamos con Luis Cepeda antes de su segundo concierto en la Sala Barts en Barcelona

Cepeda antes del concierto en la Sala Barts (Barcelona)
Cepeda antes del concierto en la Sala Barts (Barcelona)

Charlamos con Luis Cepeda antes de su segundo concierto en la Sala Barts en Barcelona

Hay gente que tiene magia, magia al escribir, al sentir o al cantar y Luis Cepeda es de este tipo de personas. Tímido, poco hablador y muy reservado mientras no se sube a un escenario. Nosotros compartimos un rato de charla con él en un camerino de la Sala Barts, a pocos minutos de volverse a subir al escenario por segunda noche consecutiva con dos sold out en Barcelona.

Se abre la puerta y entra Luis, después de las pruebas de sonido, fotos y autógrafos con sus seguidores, la mayoría chicas y mujeres de edad muy dispar. Y es que este cantautor gallego, natural de Ourense, conquistó a madres e hijas a través de la pantalla de Operación Triunfo. A punto de cumplir los 30, es el típico chico que todas las chicas quieren como novio y las madres como yerno.

Entra al camerino con una camiseta verde de manga corta y un gorro de lana, parco en palabras, tímido, de esos que no aguantan más de un segundo la mirada durante la entrevista, hasta hacerle temblar la voz. Se nota que este no es su terreno, que Luis no está cómodo ante la prensa como si lo estará Cepeda, después, encima del escenario con sus fans. Luis mantiene la coraza ante los medios, pero Cepeda se abre en canal ante sus seguidores en esta montaña rusa que está viviendo desde su salida de Operación triunfo con sus ‘Principios’ muy presentes.

¿Cómo están siendo estos dos conciertos consecutivos en Barcelona con todo vendido?

El primer concierto fue muy bien, estrené un tema entero nuevo y la reacción del público fue muy buena, estaban entregados y de eso es de lo que se trata, que se lo pasen genial. Si hubiéramos seguido poniendo más días, hubiéramos llenado, las entradas del primer concierto se agotaron en nada de tiempo y las del segundo lo mismo, estoy muy agradecido. Eso es lo mejor que me puede pasar como artista, que al público le parezca bien lo que haga, es el mejor regalo que me puedo imaginar.

La gente que te conoce dice que eres muy tímido y hasta que no coges confianza no te abres, ¿cómo se compatibiliza eso con subirse a un escenario y abrir el corazón a tu público?

Te puedes abrir de muchas formas, en mi caso, hablando ya estás viendo que no. Pero te puedes abrir de mil maneras y yo lo hago cantando, que es como me gusta. Y encima funciona en el escenario que es lo importante... Si me abriera hablando sería monologuista y ya ves que no es el caso.

Con ‘Principios’ abres ese escudo con tus canciones...

Sí, con ‘Principios’, con la reedición y espero que con todo lo que venga después. Las canciones para mi son una apertura en canal.

‘Principios’, de inicio de tu carrera musical y de los principios propios de Luis. ¿Cuáles son esos principios?

Sí, tiene doble sentido, los principios de empezar y los principios que tengo gracias a mis padres, que me han educado así. De lo que se trata en este momento es de no cambiar esos principios, aunque te venga todo de golpe, como en este caso. Tener los pies en el suelo y no cambiar.

Es un disco lleno de sentimientos, de historias de superación, como ‘Mi Musa’, de tu labor más humanitaria con ‘723’...

Es un disco que se abre, que explica todo lo que he vivido, también tiene crítica social con el tema de los refugiados con los que he trabajado. Quería hacer un llamamiento, un grito, para poder decir en los conciertos que hay que echar una mano.

¿Qué le dirías ahora al Luis de antes de Operación triunfo?

No soy de cambiar nada del pasado y eso influye un poco en toda la trayectoria, seguro que si no fuera así no hubiera acabado aquí y estaría en otro lado. Así que deja al Luis de antes, déjalo que haga lo que le dé la gana.

En muchas de las canciones del disco hablas del miedo, del miedo a sentir, del miedo a expresar, ¿has sentido miedo después de Operación Triunfo?

Más que miedo es incertidumbre, no es un trabajo que digas mañana voy a trabajar, tengo un contrato indefinido y puedo seguir aquí...Esto es una montaña rusa, puedes estar funcionando un día y al otro ya no. Ese es el tipo de miedo que he sentido, que no es un miedo normal, es un no saber.

¿Qué consejo le darías a alguien que, como tu antes de OT, siga luchando por conseguir su sueño?

Que tenga la edad que tenga, no deje de intentarlo, que yo hasta los 28 no he salido del huevo. Que no pasa nada, que con 18 o 20 puedes liarla, pero con persistencia se consigue todo.