La «saudade» de Cristiano

Cristiano Ronaldo y su exnovia Irina Shayk
Cristiano Ronaldo y su exnovia Irina Shayk

Hay un anuncio en el que Cristiano Ronaldo, camuflado, se pone a jugar al fútbol con un niño en el centro de Madrid. En cuanto se quita el disfraz y se le reconoce, la masa se acerca a él. La estrella del Real Madrid nunca ha podido llevar una vida normal y es muy consciente de eso. Casi siempre se ha mantenido al margen, evitando las aglomeraciones y dejando su vida privada lejos de los focos. En el vestuario del Madrid se le suele ver con los otros dos portugueses del equipo. Coentrao, que le hace las veces de chófer, cuando CR7 no tiene coche, y Pepe. Todos viven por la misma zona, en la Finca, una urbanización de lujo en Madrid y suelen coincidir en un bar cercano.

Aunque Cristiano Ronaldo apenas hace vida lejos de su casa: por ejemplo, pide que le lleven la comida. Sabe que dar un paso por la calle es encontrarse con la multitud. Por eso no se supo de su ruptura con Irina hasta que apareció solo en la gala del Balón de Oro. Han sido estos días cuando algunos miembros del club han visto más tocado al futbolista estrella de la plantilla. Como si hubiese perdido esa chispa de humor que le hacía gastar bromas en los entrenamientos.

El «vacilón»

Cristiano es un «vacilón», en el buen sentido de la palabra: le gusta gastar bromas y reírse con los compañeros. No es un líder por los gritos que da al resto, sino que es más un futbolista que hace vestuario con su forma de ser. Ahora está más decaído, como si los acontecimientos personales que ha vivido le hubiesen afectado más de lo previsto. «Tú estás caliente, tú estás en casa, tienes familia... y mañana tienes una discusión. Por cualquier motivo. Eso se nota. Pero es que no es fácil ser Cristiano Ronaldo. Cristiano es humano. Todos tienen momentos difíciles», ha explicado su representante Jorge Mendes.

Ronaldo no ha dicho nada públicamente, pero son los que trabajan con él los que han notado que ha cambiado su tono emocional. Eso se le ha notado en el campo, donde ha sido más noticia por las expulsiones y por los errores que por su juego. En el Vicente Calderón, pero también en el campo del Córdoba, es decir, en su lugar de trabajo, se ha visto a un Cristiano más nervioso de lo normal, más desesperado por las ocasiones perdidas y las jugadas que no salen. El futbolista, que siempre es ambicioso en el campo, se veía superado por su propia impotencia. Ha sido el Ronaldo más bajo futbolísticamente en el Madrid. Lo que coincide con uno de sus momentos más delicados también personalmente.

En la reunión que el presidente tuvo con la plantilla al principio de esta semana, apenas hizo referencia a Cristiano o a su fiesta. Sólo pidió a los futbolistas ser más discretos, pero para Cristiano Ronaldo ha sido la última mala noticia de un invierno que no ha sido el más afortunado. En Navidad, estaba en Dubai, haciéndose fotos con su familia y con Irina, felicitando las fiestas a todo el mundo. Hoy vuelve al Santiago Bernabéu, a ver si los goles le ayudan a olvidar.