Fabiola Martínez: «Me hice una liposucción y no la recomiendo»

Hasta ahora tenía la impresión de que Fabiola Martínez apareció en nuestras vidas cuando conoció a Bertín Osborne, pero nada que ver. Es una mujer fantástica que tiene la cabeza muy bien amueblada y que lleva un largo recorrido profesional en España. Tiene una fortaleza excepcional para saber sacar el lado positivo de las cosas. En este caso se cumple con el dicho: al lado de un gran hombre hay una gran mujer.

–Has trabajado de modelo durante muchos años y más de uno defiende que fuiste Miss Venezuela...

–La verdad es que nunca lo fui, aunque desde que llegué a España siempre se ha dicho que gané el certamen. Por más que lo he negado, se ha debido de quedar en el ciberespacio, pero lo cierto es que sólo participé.

–Lo que sí es verdad es que has desfilado en países como Reino Unido, Italia, Alemania, España... y sigues en ello.

–Bueno, hago algunas cositas, pero ya no tanto. Siempre te queda ahí el ramalazo de modelo, aunque ya no es como antes. A mí me encantaría, pero ahora soy más un personaje público.

–Otro mito sobre ti es que llegaste a España cuando conociste a Bertín...

–Sí, la mayoría de la gente piensa que nos conocimos fuera y que gracias a él vine a España. Pero yo llevaba ya casi ocho años viviendo y trabajando aquí. Le conocí en un casting que se hizo en Madrid, aunque el trabajo se realizaba en Sevilla, y él estaba en su etapa final de Antena 3, cuando hacía «Lluvia de estrellas».

–Pero en la actualidad conservas todas tus medidas de modelo, ¿no? A pesar de haber tenido dos niños.

–Me lo curro un montón. Cuido bastante la alimentación, pero no en el sentido de «esto no», sino que intento comerlo todo sano. No tomo hamburguesas todos los días.

– ¿Cómo definirías el término «sano»?

–Hoy me he comido un cocido con garbanzos, pero en vez de ponerle panceta le pongo carne con muy poca grasa. Me gusta todo sin excesos, no como a deshoras. La mayoría de los días no ceno porque todavía mantengo el horario venezolano y, si lo hago, me gusta que sea sobre las 19:00, para acostarme sobre las 22:30-23:00 horas.

–¿Qué haces para mantenerte en forma?

–Ahora utlizo el chaleco de electro estimulación con mi entrenador personal, José Cano. Lo hago dos días a la semana y es lo que me ha ayudado a coger fondo. Antes del verano decidí que tenía que ponerme las pilas porque estaba cogiendo peso y no hacía nada. Normalmente estoy en 60-62 kilos y subí a 70.

–Fabiola, ¿cómo cuidas tu cabello?

–Me lo curro bastante también porque me encanta tener mi melena bonita. Me hago mascarillas en casa, me lavo el pelo, me las aplico, me pongo un moño y, si no tengo que salir, me lo quito al día siguiente.

–¿Usas hidratación para el rostro?

–Con eso me cuido menos. No soy muy de ponerme cremitas en la cara, tampoco me pinto mucho, prácticamente voy sin maquillar todo el día.

–¿Qué opinas sobre la cirugía estética?

–Si es para corregir un defecto importante, a mí no me parece mal. Ahora, transformarte para parecer otra persona y eso que se hace ahora de pincharte bótox, no me gusta. No me he inyectado nada de eso nunca, lo que me he arreglado es la nariz en Venezuela porque era muy chata. Y luego me hice una liposucción en las caderas.

–¿Y duele?

–Es horrible. Me la hice en Venezuela y me dolió muchísimo. Luego aquí me retoqué después del embarazo de Kike y me hicieron una anestesia general. Pero no recomiendo la liposucción en ningún caso, el resultado no me convenció. Yo me quité las cartucheras, pero el aspecto que queda de la piel es horrible. Si no hiciera todo el ejercicio que hago para tonificar, la parte del culete la tendría fatal.

–Eres muy valiente reconociendo que te has retocado, muchas no lo dicen...

–¿Y por qué no? Si yo me veo mi cara y tengo una nariz fea, gorda o chata, pues me la arreglo. Lo que no veo bien es que teniendo una nariz más o menos mona quieras retocarla para que se parezca a la de algún famoso.

–Por cierto, cuando oyes el discurso político de Pablo Iglesias ¿lo identificas con Venezuela?

–Se me ponen los pelos de punta. Cuando le escucho pienso que está muy bien decir lo que la mayoría pensamos. Creo que lo que dice tiene sentido, pero en cómo él resolvería todos esos problemas es donde está el quid de la cuestión, eso es lo que quiero escuchar. Chaves no improvisó en ningún momento porque tuvo un buen maestro, Fidel Castro, y tenía muy claro a dónde quería llevar Venezuela. Pablo Iglesias está jugando con los sentimientos de mucha gente frustrada que no sabe cómo va la política. Es muy listo, habla muy bien y sabe enganchar. Tonto no es.