Máxima Zorreguieta, «conmocionada» por la muerte de su hermana

Inés Zorreguieta, de 33 años, sufría problemas depresivos

Inés Zorreguieta/Gtres
Inés Zorreguieta/Gtres

La hermana de la reina Máxima sufría problemas depresivos y fue encontrada muerta en su casa en Buenos Aires, en lo que probablemente haya sido "un suicidio"

La fiscal encargada de investigar la muerte de Inés Zorreguieta, de 33 años, hermana pequeña de la reina Máxima de Holanda, declaró ayer que «no se verificaron indicios objetivos de criminalidad» en su fallecimiento. Zorreguieta, que presuntamente sufría problemas de depresión, fue encontrada muerta en el apartamento de Buenos Aires donde vivía. La casa real holandesa comunicó que la reina Máxima estaba «conmocionada y desolada» tras la noticia. Según el portavoz del Servicio del Estado holandés (RVD), Inés sufría problemas depresivos y probablemente «se habría suicidado». Máxima anuló todos los compromisos de su agenda y viajará a Buenos Aires junto a su esposo, el rey Guillermo, y sus hijas, las princesas Catalina Amalia, Alejandra y Ariadna, para asistir al funeral privado que está previsto que se celebre mañana o el domingo.

Su ojito derecho

Inés Zorreguieta sufría trastornos alimenticios intermitentes. En una de las recaídas de la anorexia, unidos a un cuadro depresivo, inconvenientes que ya había experimentado en el pasado, la familia decidió ingresarla en 2012 en una clínica neuropsiquiátrica. Inés y Máxima estaban muy unidas, pese a los 13 años que las separaban. Para la monarca era su hermana pequeña, su ojito derecho, la única chica –pese a las otras tres medio hermanas que tiene del anterior matrimonio de su padre– con la que se había críado y compartía cuarto. Era su protegida. En varias ocasiones le ofreció irse a vivir con ella a Holanda, a terminar sus estudios o tras una ruptura amorosa, y estaba muy pendiente de ella.

De hecho, Inés fue una de las damas de honor de la boda de Máxima y Guillermo de Holanda y es madrina de la tercera hija de los reyes, Ariane. La música era una de sus pasiones. Así, se perfeccionó en canto y guitarra. Unos estudios, durante mucho tiempo autodidactas, que compatibilizó con la carrera de Psicología; de hecho, ayer los medios argentinos quisieron recordar la temática de su tesis sobre la diferencia en el suicidio de hombres y mujeres: «Las diferencias de género y su relación con el suicidio y las conductas vinculadas». Ironías de la vida, la de «Inés de los ojos tristes», como la bautizó la Prensa argentina.