Ángeles Armisén: Recetas políticas para una buena digestión

Los cuñados de la presidenta de la Diputación de Palencia, del PP siempre le piden lechazo, pero su pisto es irresistible.

Los cuñados de la presidenta de la Diputación de Palencia, del PP siempre le piden lechazo, pero su pisto es irresistible.

Según la presidenta de la Diputación de Palencia la clave está en los tiempos. Tanto en la política como en la cocina. Ángeles Armisén es más de hacer las cosas a fuego lento, con calma y diálogo. «La política y la cocina viven un momento apasionante. Quizá hay algunos en ambos terrenos que pretenden que sea un espectáculo, pero yo defiendo el trabajo con profesionalidad», afirma. «La clave está en saber lo que se quiere comer y cómo queremos que nos siente después. Hay que pensar siempre en la digestión», dice con doble sentido. La presidenta es una de esas políticas que viven su profesión con entusiasmo, con ganas de innovar, de hacer de este servicio público un trabajo con el que reunir a la gente, con la que compartir y aprender.

Cocina «deluxe»

Lo mismo hace de puertas para adentro cuando sienta en su mesa a amigos y familiares. Le gusta agasajarles y no se le da nada mal el tema culinario. «Me sale muy bien el lechazo churro, que es la raza de éste por antonomasia. Cuando vienen mis cuñados siempre me lo piden y no puedo decepcionarles», asegura Armisén. El pisto también le sale «deluxe», lo hace con calma, rehogando la cebolla y el pimiento con buen aceite de oliva mientras prepara aparte la salsa de tomate casera. Al final añade el calabacín. «Luego, a fuego lento, lo dejo como una hora para que se evapore el agua de la verdura. Me queda muy cremoso y muy rico», afirma. Tampoco renuncia a la repostería; prueba de ello son los profiteroles que ha elaborado para LA RAZÓN, y tiene debilidad por los quesos. Reivindica los de Palencia, su tierra, así como los pimientos de Torquemada y las cebollas de Palenzuela, sin olvidar las alubias de la Vega de Saldaña. «Me gusta disfrutar de los productos de cercanía», dice. Ponerse al frente de los fogones activa su parte creativa, «como mi profesión no es manual, me gusta mucho la cocina, porque permite aportar toda la creatividad que te deja la nevera. Además, me relaja mucho y me permite reunir a la familia y amigos, pasar ratos de tranquilidad con ellos, de charlas y confidencias», confiesa.

Recuerda los «tupper» de su época en Madrid y los bocadillos. «Entonces tenía poco tiempo para comer, por eso a la gente que vive en grandes ciudades siempre les digo que los fines de semana deben salir y venir a sitios como la provincia palentina y degustar los productos artesanales». Y para ella, la mesa también es un lugar de encuentro político. «No se va a llegar a acuerdos sólo con una buena comida de por medio, porque todo depende de las personas. Un ambiente relajado ayuda, porque las conversaciones son más distendidas. Pero la clave está en la voluntad y las actitudes de los interlocutores», sentencia.

Su selfiereceta: Profiteroles con chocolate

Ingredientes:-mantequilla-sal-azúcar-harina de trigo-huevos-crema de leche-vainilla-chocolateElaboración:

En una olla, poner el agua, la sal, el azúcar y la mantequilla hasta hervir. Se retira la olla del fuego y se añade la harina de golpe. Se incorpora rápidamente con una espátula cuidando que no queden grumos. Se deja enfriar la masa, se llena una manga pastelera con boquilla lisa y se hacen una peloticas redondas. Rellenar con crema y servir con chocolate por encima.